Da click aquí para ver la entrevista con Laura Bush CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 13, 2007.- En entrevista con Joaquín López-Dóriga, la primera dama de Estados Unidos, Laura Bush, dijo que durante el periodo de su esposo en la Casa Blanca ha tenido la oportunidad de trabajar en grandes causas como la salud y la educación.
La primera dama de Estados Unidos señaló que el momento más difícil en la Casa Blanca fue el 11 de septiembre.
“El 11 de septiembre fue realmente un día terrible... Fue un día de horror y conmoción para todos los estadunidenses y especialmente para nosotros al ver caer las torres gemelas, luego en la semana ver a los deudos de las personas muertas... Por supuesto a nadie le gusta la guerra... Cuando George fue elegido nunca pensamos que fuéramos a lidiar con una cosa así... Pero cuando uno se postula, sabe que debe lidiar con los desafíos que surjan”, comentó la señora Bush.
Sobre el tema migratorio la esposa del presidente Bush señaló que su marido tiene la esperanza de poder llegar a acuerdos con el Congreso de su país para conseguir una reforma migratoria integral.
“Sabemos que necesitamos una muy buena reforma migratoria tanto para proteger las fronteras de los Estados Unidos, como a los inmigrantes ilegales que son vulnerables pues pagan a personas para que los metan a Estados Unidos... En muchas ocasiones no están seguros, se aprovechan de ellos...”señaló la esposa del presidente estadunidense.
Comentó que es necesario que los países como México trabajen en su economía para así disminuir la presión sobre las fronteras.
Sobre el problema del narcotráfico, reconoció que se debe trabajar tanto en el consumo, como en el flujo de las drogas y señaló que su país está poniendo en acción estrategias que han conseguido hacer que baje el consumo entre los adolescentes.
Dijo que ella y su esposo están preparados para salir de la Casa Blanca en dos años y que regresarán a Texas, a su rancho, pero añadió que mientras llega el momento trabajarán por conseguir los objetivos que se han marcado.
Al ser cuestionada sobre si valió la pena lo que vivió en la Casa Blanca respondió que sí, “porque hoy hay un mundo mejor”.