MÉRIDA, México, mar. 14, 2007.- George W. Bush y Felipe Calderón se despidieron en Mérida después de su primer encuentro. Al hacer un balance en conferencia de prensa, coincidieron en la urgencia de una reforma migratoria, y el presidente de Estados Unidos se declaró optimista en sacarla.
Lo hará a través del senador de oposición Tenant Kennedy.
“Si encontramos ese terreno común de acuerdo tenemos muy buenas probabilidades de tener una iniciativa que salga del Senado, porque el senador Kennedy es de los mejores legisladores, él puede hacer el trabajo”, mencionó el mandatario de los Estados Unidos, George W. Bush.
“Lo que le puedo decir es que son gente que trabaja, que respeta a ese país, gente que paga impuestos a su gobierno, gente que cosecha las verduras que usted seguramente se come, gente que sirve los platos en restaurantes, que contribuye a la prosperidad de Estados Unidos, gente que tiene hijos y quiere que sean educados con respeto a la tierra donde viven y que recuerden con cariño a México. Hace mucho que no los veo y no sé qué condición migratoria tengan, pero ojalá un día pueda, creo en libertad y trabajo, ojalá un día pueda verlos y saludarlos, y abrazarlos”, respondió el presidente Felipe Calderón a un reportero de la Casa Blanca que lo cuestionó acerca de sus familiares que actualmente son inmigrantes en Estados Unidos.
El tema energético no fue abordado por los presidentes en privado, pero sí ante los medios.
“La razón por la que no traje a colación el tema energético es porque pertenece a un México soberano, y confío en que el presidente Calderón hará lo que convenga a los intereses de México trabajando con el Congreso”, señaló el presidente de los Estados unidos.
“Es un tema que compete exclusivamente a los mexicanos, independientemente de que no tenemos ni el propósito ni la intención de privatizar una empresa que sólo puede ser de todos los mexicanos, como es Pemex, sí tendremos que resolver en el futuro de manera soberana las alternativas, y eso lo decidirá el Congreso; acerca del futuro de la industria petrolera nacional, sí tenemos un problema con la declinación de nuestros principales yacimientos, sobretodo Cantarell que ha reducido la producción de petróleo desde el año pasado, pero habremos de enfrentar esa situación con plena autodeterminación y con una responsabilidad compartida entre el Congreso y el presidente”, agregó el titular del Ejecutivo federal.
México y Estados Unidos acordaron crear un grupo de trabajo binacional para suavizar el impacto que los plazos del Tratado de Libre Comercio (TLC) tendrán sobre productos agrícolas sensibles para México, como fríjol y maíz.
El presidente Bush dijo que sería un error intentar renegociar el Tratado de Libre Comercio.