MÉRIDA, México, mar. 14, 2007.- La ciudad de Mérida volvió a su rutina, aquella que solo muy pocas veces es cambiada.
Las vallas y estos muros metálicos de tres metros de altura fueron retirados en la zona hotelera de Mérida, uno de los puntos de encuentro entre los presidentes de México y Estados Unidos.
Los más de seis retenes que fueron instalados en las carreteras de acceso a Mérida ya no están, pues los meridanos entendieron que eran necesarios.
Los vehículos circulan en completa normalidad por calles y avenidas de la capital yucateca desde la tarde de este miércoles.
Las aeronaves de la fuerza aérea estadunidense, nunca antes vistos en Yucatán, dejaron ya los cielos de Mérida.
No hubo retrasos de vuelos durante los días en los que se implementaron los operativos de seguridad.
"El aeropuerto tiene pistas suficientes, calles de rodar suficientes para dar este tipo de atención", comentó el director del aeropuerto de Mérida Héctor Navarrete.
Los comercios localizados dentro de los perímetros de seguridad en las zonas donde estuvieron los presidentes tuvieron altibajos.
La presencia policíaca y militar, así como las manifestaciones también quedaron atrás.
Los más de tres mil elementos de las fuerzas de seguridad de México y Estados Unidos se retiraron.
Esta es Mérida, la ciudad que recuperó la normalidad, luego de una semana de vigilancia y tres días de intensos operativos de seguridad.