CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 15, 2007.- El Arzobispado de México recordó el derecho que "todo mexicano tiene de expresar con libertad sus ideas", en referencia a las declaraciones del ombudsman capitalino, Emilio Álvarez-Icaza, acerca de que las Iglesias deberían abstenerse de opinar sobre el aborto. "Lo que el señor Álvarez-Icaza considera una mera opinión aparece en los Evangelios desde hace dos mil años, de modo que no hay nada nuevo, mediático ni coyuntural en las prédicas a favor de la vida y la condena a la cultura de la muerte", señaló.
La Arquidiócesis Primada de México expuso que "la Iglesia está formada por el conjunto de todos los bautizados en el mundo, por lo cual resulta inconstitucional, en el caso de México, tratar de callar a más de 90% de la población que se declara cristiana, como pretende Álvarez-Icaza".
En un despacho del Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (Siame), la jerarquía católica de la capital del país se expresó que "sacerdotes y bautizados sólo repiten lo que está en la Biblia desde mucho antes de que existiera México como país".
El Arzobispado añadió que "eso no es una opinión sino un mandato divino que va por encima de cualquier otra ley, especialmente cuando se trata de defender la vida", postura con la que coincidieron religiosos y abogados católicos entrevistados por el propio Siame.
Al respecto, la diputada local María de la Paz Quiñones Cornejo, del Partido Acción Nacional (PAN), subrayó que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos garantiza a todos los mexicanos la libertad de expresión.
"De modo que resulta extraño que el señor Emilio Álvarez-Icaza, presidente de la Comisión de Derechos Humanos capitalina, pida a las Iglesias no opinar sobre el aborto cuando su obligación es defender el derecho a la vida", señaló la legisladora de la ALDF.
Estas declaraciones fueron emitidas en el marco de la discusión de la iniciativa de ley que promueven diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) para la legalización del aborto antes de las 14 semanas de gestación.
En el despacho "Dignificar la vida es respetarla" del Siame, el decano de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de México, Manuel González Cruz, enfatizó a su vez que preservar la vida es un deber de todo hombre que cree en Dios.
En el coloquio "La Bioética Teológica", en esa casa de estudios, el especialista dijo que "así como la bioética enjuicia hechos, no personas, de igual modo quienes practican el aborto y lo promueven están excomulgados porque viven al margen de la comunión con Dios".
González Cruz recalcó que la teología trata del Dios de la vida, y por lo mismo, todo hombre y mujer que crean en Dios tienen el deber de respetarla.
Recordó que el presidente del Pontificio Consejo para la Familia, Alfonso López Trujillo, ha insistido en que los políticos católicos tienen un deber muy grande en varios ámbitos de lo social, entre ellos, la preservación de la vida.
Por lo tanto, subrayó el decano, siempre ha exhortado a la feligresía y la jerarquía católicas a que asuman su responsabilidad de cara a sus convicciones religiosas y sociales.