CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 15, 2007.- En entrevista con Joaquín López-Dóriga, el director general del ISSSTE, Miguel Ángel Yunes, dijo que la reforma del instituto es cosa de vida o muerte. El funcionario señaló que la iniciativa de reforma a la ley del instituto presentada este jueves en la Cámara de Diputados fue muy consensada.
“La iniciativa ha logrado un nivel de consenso inusitado, los partidos que la presentaron integran el 70% de los legisladores en la Cámara, con cuatro grupos parlamentarios y se consensó además con las dos principales asociaciones de trabajadores al servicio del Estado”, comentó Yunes.
Destacó que la iniciativa busca reedificar al ISSSTE desde unas nuevas bases que permitan a los trabajadores, en primer lugar, tener la certeza de que se les pagarán sus pensiones, ya que “estamos en un proceso de crisis tan acelerado que es posible que en seis o siete años el gobierno ya no tenga recursos para hacerlo”.
Yunes dijo que los ya pensionados seguirán recibiendo sus percepciones sin ningún problema, ya que en la ley el gobierno federal asume el costo total de las pensiones actuales.
A los trabajadores en activo, señaló el funcionario, se les da la opción de seguir en el régimen actual o ir a un bono especial que reconoce su antigüedad, que podrán depositar en una cuenta individual, a la que podrán seguir haciendo aportaciones, independientemente de un esquema de ahorro solidario en el que por cada peso que ahorrara el trabajador, el gobierno pondría 3.25 pesos.
Esta iniciativa no afectará en términos reales a la actual generación de trabajadores, afirma Yunes, “ya que fija para el año 2028 el establecimiento de una edad mínima de retiro, que será de 60 años para los hombres y 58 para las mujeres...”
El director del ISSSTE puntualizó que con la reforma se pretende también dar un mejor servicio a la gente.
“En la actualidad tenemos mucha gente que esta en espera de una cirugía cardiaca, de una cirugía cardiovascular y tienen que esperar un año... No tenemos recursos para prótesis... Si se pide una cita con un cardiólogo, te la dan para dentro de seis meses...”, subrayó Yunes.
El funcionario pidió por último analizar la reforma con “amor a México y responsabilidad política”.