CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 17, 2007.- En las próximas horas la Procuraduría General de la República entregará a la Secretaría de Hacienda la narco-fortuna asegurada en las Lomas de Chapultepec. Sólo falta que un juez dé su autorización para que los más de 205 millones de dólares, así como los 200 mil euros y los 157 mil pesos incautados, sean dispuestos a disposición del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes, el SAT, institución que se encargará de su custodia.
La narco-fortuna, que convertida a moneda nacional supera fácilmente los dos mil 300 millones de pesos, fue descubierta el pasado jueves por la noche.
Parte de esa cantidad estaba acomodada y escondida en un clóset de doble fondo. Otro tanto estaba en maletas guardadas en el vestidor principal de la residencia y más dinero fue encontrado en archiveros.
Los agentes federales aseguraron también ocho vehículos de lujo, siete armas de fuego y maquinaria para fabricar tabletas de efedrina.
Siete personas fueron detenidas. Dos de ellas de origen chino. Dijeron llamarse: Zhen Wei Yi, Tomoyi Mars Yu, Raymundo Campos Erick, Arturo Rubio Valdez, Giovanni Delgado González, Alejandro Becerra Tural y Francisco Zertuche Vázquez.
Todos ellos ya fueron ingresados al Centro Nacional de Arraigos de la PGR, ubicado en la Ciudad de México.
La orden fue obsequiada por el juzgado de Distrito de Procesos Federales, con sede en el Reclusorio Oriente de la Ciudad de México.
El mandato judicial es por 90 días.
Los arraigados son investigados por su presunta participación en los delitos de lavado de dinero, procedente del tráfico de drogas y lo que resulte.
Zhenli Ye Gon ya es buscado por la Policía Internacional en más de 178 naciones. Es un ciudadano de origen chino, naturalizado mexicano.
Este lunes la PGR informó sobre la detención y arraigo de otros dos ciudadanos chinos, vinculados con esta investigación.
Se trata de Yen Yongging y Fu Huaxi, quienes fueron detenidos durante un cateo realizado en la colonia San Pedro Totoltepec, en Toluca, Estado de México.
El cateo fue ordenado por el juez primero de distrito de procesos penales federales en el Estado de México.