CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 20, 2007.- En sesión solemne de Congreso general, diputados y senadores recibieron a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet. Franqueada por los coordinadores parlamentarios en San Lázaro, la Presidenta bajó por el pasillo central del salón de sesiones y se apostó en la Mesa Directiva, en medio de los presidentes de las cámaras.
Se entonaron los himnos de México y Chile.
Desde la tribuna más alta de la Nación y después de hablar los presidentes de las Cámaras, la presidenta Bachelet dirigió un mensaje. Señaló la necesidad de que ambos países se trasformen para enfrentar al mundo globalizado.
“He querido venir hasta éste, el principal foro de la democracia mexicana, para decirles que como presidenta de Chile tengo la voluntad y la decisión de construir una nueva era en las relaciones entre nuestros pueblos y nuestros gobiernos. Tenemos que continuar luchando por construir una globalización con rostro humano, porque tenemos que forjar las alianzas que nos permitan gobernar la globalización”, dijo Bachelet.
Es la tercera presidenta de Chile en ser recibida en la sede del Congreso mexicano. Antes lo hicieron los presidentes Salvador Allende y Ricardo Lagos.
La parte de su discurso más aplaudido fue cuando se refirió a las reformas que ha impulsado su país, sobre todo a la del sistema de pensiones, tema que se encuentra en análisis en el Congreso de México.
"Hoy estamos, yo sé que esto es un tema delicado, pero es una de las reformas estructurales, fundamentales en mi gobierno, en la reforma al sistema de pensiones, sistema de pensiones privado que se instauró en 1981, reforma que tuvo aspectos positivos, pero que también tuvo muchos vacíos que queremos corregir, y es por eso que estamos trabajando fuertemente, sacando las lecciones de lo positivo y de lo negativo en una nueva reforma al sistema de pensiones", indicó Bachelet.
Al término de la sesión solemne, después de 58 minutos de permanecer en el Salón de Sesiones, la Presidenta abandonó el Palacio Legislativo de San Lázaro.