CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 24, 2007.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, calificó este sábado de "nazi" y de "fascista" al líder de Provida, una organización no gubernamental que se opone a una reforma legal analizada por el Congreso capitalino para despenalizar el aborto. "Serrano Limón siempre ha sido un nazi, es un fascista", dijo Ebrard, al ser consultado por la prensa sobre el líder antiabortista.
El Partido de la Revolución Democrática (PRD) tiene mayoría en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) que discute una modificación del Código Penal local que exime de culpa a las mujeres que decidan interrumpir el embarazo antes de las catorce semanas de gestación.
Actualmente sólo está permitido el aborto en casos extraordinarios, como violación, malformación del feto o riesgos para la vida de la madre.
Esta semana, Serrano Limón llamó "cobardes" a los legisladores del DF y convocó a una campaña de desobediencia civil en respuesta a los comentarios de algunos congresistas que han solicitado a la iglesia católica que no se inmiscuya en el debate.
"El decir que vamos a pagar un costo de sangre es muy delicado y lo tomamos de quien viene; ese tipo es un fascista", reiteró Ebrard ante la insistencia de la prensa, aunque luego manifestó que Serrano Limón "tiene todo el derecho de defender sus posiciones".
En 2003, Limón protagonizó un sonado escándalo por el uso que hizo Provida de una partida de fondos públicos de 2.6 millones de dólares para programas sociales en favor de la mujer.
Diversas publicaciones periodísticas divulgaron que entre los gastos de la organización había facturas por la compra de ropa interior que no tenían nada que ver con la labor que realizaba esta organización.
Ebrard recordó también que quien va a tomar la decisión sobre la despenalización del aborto "es la representación legítima de la ciudad, pues son los diputados de la Asamblea, que fueron electos por el pueblo".
"Esa es la decisión que se va a respetar y a hacer valer en la ciudad", agregó Ebrard, que comparó la polémica con la que suscitó la reciente aprobación de una Ley de Sociedades de Convivencia, que otorga derechos alimentarios, sanitarios, de vivienda y de sucesión a las parejas del mismo sexo, aunque no es equiparable a un matrimonio, ni cambia el estatus civil de los contrayentes.
La semana pasada, el obispo católico Felipe Arizmendi, de San Cristóbal de las Casas, en el estado de Chipas, amenazó a los legisladores del DF con la excomunión y los comparó también con Adolfo Hitler.
La archidiócesis de la capital mexicana propuso el viernes que se haga un referéndum sobre la cuestión, al recordar que las encuestas muestran que el 68 por ciento de la población está en contra de la reforma legal.
Diversas organizaciones laicas y de tendencia católica, como la Unión Nacional de Padres de Familia realizarán mañana una peregrinación "por la vida" y contra el aborto hasta la Basílica de Guadalupe en el DF, donde el cardenal, Norberto Rivera, oficiará una misa.