CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 25, 2007.- La delegación Álvaro Obregón y vecinos de "La Maldita Vecindad" acordaron el aplazamiento al menos tres meses de la expropiación de este sitio y la aplicación del Programa de Comunidades Sanas, para mejorar el entorno social y abatir los índices delictivos de la zona. Durante un encuentro entre el jefe delegacional, Leonel Luna Estrada, algunos de los vecinos del lugar se pronunciaron por la intervención de la autoridad en el sitio, mientras que otros solicitaron el aplazamiento y prometieron cambiar.
El funcionario anunció en días pasados la próxima expropiación de varios predios utilizados por la delincuencia para la venta de drogas y ocultamiento de asaltantes, entre ellos ese predio marcado con el número 16 de avenida Lomas de Plateros, colonia Merced Gómez.
Hortencia Tovar, quien se presentó como uno de sus inquilinos, pidió apoyo para vivienda digna pero de no darse, dijo, "trataremos de enmendar", lo cual pidió una "prórroga" porque "ya se pusieron las pilas".
Ella y Carlos Roberto Martínez, otro inquilino, se dijeron padres de familia a quienes les interesa asegurar el futuro de sus niños y adolescentes, y otros que omitieron sus nombres señalaron que expulsaron de esa vecindad a quienes vendían drogas. "De un tiempo para acá ya cambiamos", aseguraron.
Luna Estrada refirió que en ese sitio debió empezarse con una opción policiaca contundente, resultado de lo cual fueron aprehendidas cinco personas, quienes actualmente están sujetas a juicio.
Prometió instrumentar diversas acciones de apoyo a las familias para mejorar sus viviendas, dar alternativas de trabajo y estudio e impulsar proyectos microempresariales, pero en tres meses deberá haber una transformación en diversos aspectos, entre ellos seguridad.
Acompañado por representantes del Club de Rotarios, de la Asociación de Scouts y de otras organizaciones civiles, reconoció que en ese lugar se desalojaron tres viviendas porque sus moradores fueron expulsados por los otros vecinos.
El dueño original de este predio lo dejo intestado y las familias que originalmente lo habitaban se multiplicaron; actualmente suman 42, las cuales residen en 38 viviendas.
De acuerdo con Luna Estrada, la expropiación se dará en virtud de la indefinición jurídica del predio, pero está en duda si los actuales habitantes permanecerán ahí para otorgarles créditos para vivienda, pues todo dependerá de si la situación mejora.
La determinación final se tomará con base a reportes de los propios vecinos que se pronunciaron por la expropiación, informes de la Secretaría de Seguridad Pública y otras autoridades capitalinas, y de las organizaciones civiles como las mencionadas y con trabajo en ese sitio.
El jefe delegacional advirtió que el programa de Expropiaciones no se detendrá, pues el ejemplo de las hechas en Tepito e Iztapalapa, provocó un efecto muy positivo en toda la ciudad y por ello en varias zonas los propios vecinos piden acciones similares contra la delincuencia.