CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 1, 2007.- Domingo especial. Domingo de procesiones, de la bendición de los ramos, de cantos y de celebración. De tusitas que buscan registrar la experiencia y ambulantes que pelean el mejor lugar para su mercancía. Domingo de artesanos que no se dan abasto y recurren a su destreza para satisfacer la demanda popular.
Domingo de Ramos, que marca el inicio de la Semana Santa.
En diferentes puntos de la ciudad, cientos de personas conmemoraron la ocasión que se festeja alrededor de todo el mundo.
Misas y procesiones fueron las actividades predilectas para lo que decidieron celebrar este día.
En Catedral, cientos de personas acudieron en punto de las 12:00 horas a la misa que celebró el cardenal Norberto Rivera Carrera.
Los fieles cantaron y oraron por espacio de una hora, se bendijeron los ramos y se realizó una pequeña procesión encabezada por Rivera dentro del recinto.
Mientras los espacios se reducían, el panorama se pintaba de tonos verdes y arena que resaltaba la importancia de la ocasión.
A las afueras de la Catedral coincidieron fieles y vendedores que intercambiaron desde el indispensable ramo hasta comida y artesanías.