CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 5, 2007.- Al encabezar en la Basílica de Guadalupe las celebraciones del Jueves Santo, el rector del Santuario, Diego Monroy, pidió a los asistentes seguir el ejemplo de Jesucristo. “Jesús se entregó por nosotros, como acción suprema del amor de Dios por nosotros y nos mandó que nos atreviéramos a hacer lo mismo; que nuestra felicidad no dependiera de otra cosa que no fuera el amor hasta la muerte, particularmente por aquellos que nos necesitan”, declaró Diego Monroy.
Retomó el mensaje del cardenal Norberto Rivera, expresado en la Catedral, contra la despenalización del aborto.
Resaltó que la vida ocupa el primer lugar en la jerarquía de valores católicos.
“Merece por eso el máximo respeto en cualquiera de sus etapas, desde el comienzo hasta su muerte natural. Y cuando los cristianos nos proponemos defenderla y nos oponemos a todo lo que la pretenda disminuir o eliminar, no estamos haciendo otra cosa que lo que hizo Jesús al resucitar”, comentó el rector de la Basílica.
Luego de la misa, monseñor Diego Monroy realizó la ceremonia del lavatorio de pies de los 12 apóstoles, y la de traslación del Santísimo Sacramento al Monumento Eucarístico.