CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 5, 2007.- Desde tempranas horas, los habitantes de la delegación Iztapalapa adornaron este "jueves Santo" sus calles y casas con papel picado blanco y morado para el recorrido de las siete casas que realizó José Emmanuel, quien interpreta a Jesús de Nazaret en la 164 representación de la pasión de Cristo. Acompañado por los 12 apóstoles, la virgen María y una caravana de nazarenos, niños y jóvenes de diferentes edades, el Cristo de Iztapalapa, recorrió los ocho barrios que conforman la parte central de la demarcación.
El joven nazareno, de 22 años de edad, salió de la iglesia de San Lucas a la altura de la calle Aztecas y efectuó un recorrido a pie de 8.3 kilómetros, mientras los vecinos de la demarcación lo esperaban desde sus ventanas y techos, o bien instalados en sillas o marquesinas.
Los habitantes de Iztapalapa no sólo vieron pasar al nazareno, acompañado de la Virgen María, encarnada por Paola Anneliz Guzmán de 18 años, sino también a los romanos y pretorianos con sus vistosos trajes.
Tras haber pasado por un tapete de pétalos de rosas blancas y rojas que fueron colocados a la altura del número 134 de la calle General Anaya, en el Barrio de Santa Bárbara, Jesús de Iztapalapa arribó al Santuario del Señor de la Cuevita, donde fue recibido por el obispo Víctor Sánchez Espinosa.
El prelado al dar la bienvenida a la procesión comentó que con la celebración de la cena, el lavatorio de pies y la oración en el huerto, toda la iglesia universal da inicio a días sacrosantos, como parte de la celebración de la muerte, pasión y resurrección de Jesucristo.
Invitó a los asistentes a acompañar con fe a Jesús en este día donde inicia su pasión y resurrección.
Por la noche inicio la representación de la Última Cena en el Jardín Cuitlahuac del centro de la demarcación. Jesús lavó los pies de sus apóstoles en un gesto de humildad. El Cristo de Iztapalapa compartió el pan y la sal con ellos antes de su muerte.
Luego, salió la procesión por las calles del centro de Iztapalapa al cerro de la Estrella. Ahí se realizó la escenificación de la Oración del Huerto de los Olivos para resistir el dolor de las horas por venir.
En un comunicado la delegación reportó la asistencia de 100 mil personas a la representación, 122 fueron atendidas por laceraciones en los pies, además a otras 14,500 se les proporcionó agua y cítricos para su hidratación.