CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 7, 2007.- El arrojarse agua y empapar a los demás eran muestras de júbilo por la resurrección de Jesús. Esta tradición, que se veía mucho en calles de las colonias Guerrero, Doctores, Morelos y Obrera durante del Sábado de Gloria, se va perdiendo cada vez más.
Ante la advertencia de la Secretaría de Seguridad Pública del DF, de que quien fuera sorprendido desperdiciando agua este Sábado de Gloria se le impondría una multa de hasta mil 717 pesos, o de ser puestos a disposición de juez cívico y arrestados de 24 a 36 horas, muchos pensaron en arrojarse agua en la calle.
Hubo quienes salieron a las calles con globos llenos de agua, pero mejor se abstuvieron de arrojarlos y ser sorprendidos por policías.
Otros, sin importarlas las advertencias de la policía, salieron a las calles armados con metralletas de juguetes que disparaban agua.
Las guerritas de agua se prolongaron hasta los patios de sus casas.
Anta las temperaturas de este sábado, hubo quienes optaron por llenar de agua chapoteaderos plásticos en un patio y no tener problemas con la autoridad.