CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 8, 2007.- El arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera, encabezó el domingo de Pascua en la Catedral Metropolitana. “En la cruz y por la cruz Cristo ha vencido a la muerte, por su resurrección vive eternamente junto al Padre y en el tiempo junto a su iglesia peregrina”, dijo Rivera.
Durante su homilía, Norberto Rivera invitó a quienes viven en la Ciudad de México, y no profesan la religión católica, a renovarse como lo hicieron los feligreses con la resurrección de Jesús.
"Los invito a considerar este llamado a la renovación personal y familiar, que haga posible una convivencia en la justicia y la paz. Nuestra Ciudad de México está herida pero no muerta. Ante esta situación debemos preguntarnos sobre la responsabilidad que tenemos cada uno de los habitantes de esta gran ciudad por comunicar el aliento de vida que viene del señor Jesús", añadió el cardenal.
Después de la misa, en la Sacristía de la Catedral, Rivera Carrera leyó un mensaje de Pascua dirigido, principalmente, a las mujeres por su papel protagónico en la historia al lado de Jesús.
Y recordó lo que se ha hecho por ellas en materia legislativa.
"Celebro que en nuestro país se haya aprobado una ley que protege de la violencia a las mujeres, pero falta mucho por legislar en su favor a fin de que tengan un acceso equitativo a la educación, a la cultura, a obtener incentivos económicos y laborales a fin de apoyarlas en su embarazo y maternidad, para que el don de la maternidad no sea motivo de preocupación y de angustia, sino de esperanza y gozo".
Al respecto, defendió a la Iglesia.
"Pueden venir persecuciones, la iglesia puede ser colmada de calumnias e injurias, se pueden llenar los campos de mártires, pero nada ni nadie la podrá destruir, pues la victoria de la iglesia no es otra que la victoria de Cristo resucitado", concluyó Norberto Rivera.