DALLAS, Estados Unidos, abr. 10, 2007.- El embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, dijo este martes que la inmigración mexicana continuará a pesar de que el Congreso de este país respalde una reforma migratoria humanitaria.
"La inmigración integral comienza en México; esto es, nuestra
capacidad de generar empleos y crecimiento económico necesarios para disminuir las causas que motivan a los inmigrantes mexicanos a cruzar la frontera", señaló Sarukhán.
En entrevista publicada en el diario The Dallas Morning News y
su edición en español Al Día, el diplomático dijo que "incluso si
hubiera una reforma migratoria extremadamente positiva, eso no será
la solución para disminuir flujos de inmigrantes mexicanos a Estados
Unidos".
Sarukhán elogió la propuesta migratoria de los congresistas Luis
Gutiérrez (demócrata) y Jeff Flakes (republicano) que incluye medidas
para una mayor seguridad fronteriza, sanciones a empleadores y provee una vía para que trabajadores indocumentados obtengan estatus legal.
En general, apuntó, la iniciativa "aborda algunas de las
necesidades integrales (...) y refleja un esfuerzo y compromiso serio
para hallar una solución, una solución integral a largo plazo".
"Al final, se beneficia la seguridad interna estadounidense si se
conoce quiénes son los ocho millones o 12 millones de indocumentados que viven en este país, no sólo quiénes son y dónde viven", dijo al destacar que el debate migratorio es asunto interno para este país.
Sarukhán afirmó que México aumentó consulados en Estados Unidos de 47 a 49 y aseguró que estos serán más activos en explicar México y su agenda al público estadounidense, incluido "el porqué estos dos países, son de hecho, importantes para el bienestar del otro".
Agregó que la construcción de una barda a lo largo de sectores
de la frontera entre Estados Unidos y México sólo forzará a los
inmigrantes a cruzar áreas inclusive más peligrosas y elevará los
precios que cobran los traficantes de personas.
Una barda entre ambas naciones, dijo, "probablemente no sea la
señal más positiva que dos vecinos, o dos socios económicos puedan
enviarse entre sí (...) La barda envía un mensaje que (...) de alguna
manera, algo no funciona en esta asociación".
Comentó además que México aún tiene mucho que hacer por mejorar el trato a centroamericanos que viajan a través del territorio
mexicano. "México no puede sermonear al Norte lo que no hacemos en el Sur", anotó.
Por su parte, el embajador de El Salvador en Estados Unidos,
René A. León, dijo también en entrevista con ambos periódicos texanos que una legislación migratoria integral beneficiaría no sólo a países latinoamericanos sino también a Estados Unidos.
Estados Unidos se beneficiaria no sólo en términos de
fortalecimiento de la seguridad interna, sino también en asegurar una
fuerza laboral que mantenga activa su economía, precisó León.
Para el diplomático salvadoreño "la inmigración es un tema de
mercados laborales y la realidad es que Estados Unidos necesita
muchas manos que ayuden".