CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 12, 2007.- El rotavirus está en el ambiente. Es la primera causa de enfermedades diarreicas en México y uno de los padecimientos que ocasionan temor en los padres. Además de diarrea produce fiebre y deshidratación. "Además hay un proceso de mala absorción intestinal donde no se absorben algunos azúcares como la lactosa, entonces cometemos muchas veces el error de seguirles dando a los bebés productos con lactosa, entonces se agrava la diarrea", declaró Vesta Richardson, director del Centro Nacional de Salud para la Infancia y la Adolescencia SSA.
Afecta principalmente a niños menores de cinco años. Por él mueren medio millón de niños al año en el mundo. En México, entre 300 y 600.
Para atacarlo es necesario un diagnóstico a tiempo, por eso es muy importante acudir al médico en cuanto su hijo muestre señas de deshidratación como sed, ojos hundidos y poca orina.
Una vez diagnosticado, evite el contagio. La higiene es su mejor aliado.
"El rotavirus se puede quedar en los juguetes las cobijas y a través de eso, los bebés se llevan las cosas a la boca", comentó Vesta Richardson.
"Por eso es tan importante que cuando cambiemos el pañal a un bebé con diarrea nos lavemos las manos y no manipulemos nada de sus juguetes y su comida", señaló el funcionario de la Secretaría de Salud.
Desde el año pasado, el sector salud empezó a vacunar a niños en las zonas de mayor incidencia en diarreas en el país.
A partir de este año la vacuna contra el rotavirus se aplicará a los bebés menores de 6 meses en toda la República Mexicana.