CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 23, 2007.- Las posturas en contra de la despenalización del aborto en el Distrito Federal tanto del Papa Benedicto XVI, como de la señora Margarita Zavala, esposa del presidente Felipe Calderón, fueron bien recibidas por senadores del PRI, PAN y PRD. Pero el PRD, en voz senador Carlos Navarrete, lanzó una advertencia al Papa Benedicto XVI:
"Si el jefe del Estado Vaticano quiere dar una pelea en México de esa naturaleza, es una pelea que él sabe que está perdida... Eso es a lo que se arriesga un Jefe de Estado cuando asume una posición política..."
Para Carlos Navarrete, del PRD, la posición de Margarita Zavala, esposa del presidente Felipe Calderón, es una posición libre y en ejercicio de su derecho, pero no pesa:
"No tiene ningún peso, ninguna línea, ningún significado y sus palabras no significan ninguna presión para nadie, es una opinión libre de una mujer libre..."
El PRI, a través del senador Manlio Fabio Beltrones, celebró que nadie quede sin manifestarse:
"Yo lamentaría que se estuviese intentando prohibir -incluso- al jefe de una Iglesia, que hiciese lo que cree conveniente, en expresar su opinión al respecto... Si la esposa del actual Presidente de la República desea hacerlo, qué bueno que así lo haga, habremos de escuchar muchas otras más..."
El PAN negó que la postura de Su Santidad Benedicto XVI sea intervencionista.
"La Iglesia da sus puntos de vista sobre las cuestiones de carácter ético, religiosos, moral, que estime conveniente y vivimos en el siglo XXI en donde hay plena libertad de expresión, hay plena libertad de decir las cosas que piensa cada quien y yo no le veo ningún problema en ello…", dijo Santiago Creel, coordinador de la bancada panista en el Senado.
Los senadores se pronunciaron al término de la Junta de Coordinación Política.