CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 24, 2007.- Autoridades delegacionales y del Gobierno del Distrito Federal confían en que quede resuelto este martes el problema de saneamiento en calles y viviendas de la colonia Santa María la Rivera, donde permanecen las aguas negras. El jefe delegacional en Cuauhtémoc, José Luis Muñoz Soria, opinó que hacia las 16:00 o 17:00 horas quedará arreglado el problema, mientras que el secretario de Protección Civil, Elías Miguel Moreno Brizuela, aseguró que 80 por ciento ya está resuelto.
En entrevistas en un recorrido por tramos de las calles Manuel Carpio, Salvador Díaz Mirón, Enrique González Martínez e Insurgentes Norte, los funcionarios reiteraron el compromiso de apoyar a las familias afectadas, aunque desconocen a cuánto podrían ascender los daños.
Moreno Brizuela reportó afectaciones a 34 familias de nueve predios, cuyas casas serán reparadas y sus enseres domésticos repuestos con cargo al presupuesto público.
Carlos Monroy, habitante del número 32 de Díaz Mirón, donde viven cuatro familias, y Mario Romero Martínez, de Mariano Azuela 157, donde hay otras 13, reportaron pérdidas totales de sus electrodomésticos, como refrigeradores, licuadoras y lavadoras.
De acuerdo con Elizabeth Cortez, vecina del lugar, trabajadores de la delegación y del Sistema de Aguas capitalino trataban desde el 16 de abril pasado de desaguar varias coladeras de estas calles en el tramo comprendido entre Salvador Díaz Mirón y Manuel Carpio, pero no consiguieron nada.
Pese a que los funcionarios capitalinos afirmaron que este martes se concluye el problema, el director del Sistema de Aguas, Jaime Sánchez Cervera, reconoció que aún no se identifica el lugar preciso donde se rompió o se obstruyó el drenaje.
Indicó que personal a su cargo recorre el predio que ocupó la estación del ferrocarril de Buenavista, donde se construye la terminal del Tren Suburbano, porque al parecer alguna constructora provocó el daño al drenaje.
En tanto, decenas de camiones Vactor succionan las aguas negras de las coladeras de esta zona para depositarlas en otro colector y evitar una nueva inundación.
Aunque el servicio de agua potable se suspendió al romperse una tubería durante la revisión del drenaje, personal de la Secretaría de Salud local recorre las casa para examinar el líquido acumulado en tinacos y cisternas.