CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo. 3, 2007.- La Comisión Permanente del Congreso de la Unión condenó la emboscada y el asesinato de cinco efectivos del Ejército mexicano en Carácuaro, Michoacán. “La Comisión Permanente del honorable Congreso de la Unión condena los actos perpetrados acaecidos el día primero de mayo en el estado de Michoacán, en contra de los elementos del Ejército mexicano a consecuencia de su lucha conjunta contra el crimen organizado”, dijo el senador del PAN, José González Morfín.
José Murat, diputado del PRI, pidió un minuto de silencio a la memoria de los militares y refrendó la solidaridad de los legisladores del PRI hacia las fuerzas armadas del país.
“Nos solidarizamos con los familiares de los caídos y hacemos público nuestro reconocimiento a la institución conformada por el pueblo y símbolo de la unidad de México…que quede claro, nuestra solidaridad y reconocimiento es con las Fuerzas Armadas”, señaló el diputado priísta por Oaxaca, José Murat.
“Compartimos esta manifestación de solidaridad con los efectivos que hoy perdieron la vida en Michoacán”, expresó el senador del PRD, Graco Ramírez.
Entrevistados por separado, diputados y senadores de todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso cerraron filas en torno al Ejército.
“Bastante motivo de alarma que haya sido tocado el Ejército, yo creo que es un reto directo al Estado mexicano…en este momento lo único que nos queda es apoyar al Ejército mexicano para que siga realizando sus tareas”, aseguró el diputado priísta, Marco Antonio Bernal.
Para el PAN el presidente Felipe Calderón no se equivocó en mandar al Ejército a los operativos antinarco.
“Si la presencia del Ejército no fuese eficaz, sino hubiese dado resultados, no tuviese inquieto al narcotráfico, no hubiese habido esta represalia, la represalia es un síntoma claro inequívoco de que les ha hecho mella el operativo del Gobierno Federal”, afirmó el senador panista, Federico Doring.