CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 5, 2007.- El Partido de la Revolución Democrática (PRD) cumplió 18 años de su fundación, este sábado. Con una sesión solemne de su Consejo Nacional, celebrada en el Museo de la Ciudad de México, y con la ausencia de sus principales figuras que participaron en la fundación del partido se realizó este evento.
Dirigentes, militantes, y algunos de los fundadores del PRD se dieron cita para hacer un balance del décimo octavo aniversario del perredismo.
“Estoy razonablemente orgullosa del papel que ha jugado nuestro partido en la etapa de un mundo globalizado porque hay discusión y debate, y una vez que se toma una decisión colectiva se respeta y se lleva adelante”, declaró la fundadora del PRD, Ifigenia Martínez.
En su intervención, el presidente Nacional del PRD, Leonel Cota, habló de los debates y discusiones al interior del perredismo.
“A causa de nuestras competencias internas se ha perdido mucho la solidaridad y a veces el respeto. No hemos sido muy dados a reconocer el trabajo de nuestros mejores cuadros”, dijo Cota Montaño.
Mencionó a dirigentes de la izquierda mexicana como Heberto Castillo, Valentín Campa, Ifigenia Martínez o Gerardo Unzueta, de quienes dijo, han tenido el valor de la congruencia en su militancia.
Este 18 aniversario de la fundación del PRD también sirvió para que sus dirigentes llamaran a militantes y simpatizantes a la unidad del partido.
“Así como el partido no puede ser secuestrado por corriente alguna, tampoco puede ser el partido de un sólo hombre. El PRD lo hemos construido miles de cuadros de las distintas izquierdas mexicanas”, indicó el secretario general del PRD, Guadalupe Acosta Naranjo.
Los únicos gobernantes presentes en esta ceremonia de aniversario del PRD fueron Amalia García de Zacatecas y Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal.
La dirigencia del Consejo Nacional del Partido de la Revolución Democrática entregó también reconocimientos a dos de los fundadores del partido Ifigenia Martínez y Gerardo Unzueta, así como a la fracción parlamentaria en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
La ceremonia concluyó con un minuto de aplausos en memoria de los perredistas que han muerto en actos de violencia.