CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 6, 2007.- La plancha del Zócalo capitalino está lista para albergar, por espacio de hora y media máximo, a más de siete mil participantes hasta ahora inscritos, quienes posarán desnudos para la sesión del fotógrafo estadounidense Spencer Tunick. De acuerdo con los organizadores, se tiene previsto realizar tres diferentes instalaciones, las cuales serán las más grandes del mundo.
Spencer Tunick dirigirá toda la sesión moviéndose rápidamente y dando instrucciones a través de un traductor para la colocación de los participantes. Las tomas serán acostado boca arriba, de pie e hincado con la cabeza hacia el piso.
Tal y como se había señalado con anterioridad, la Bandera Nacional no se encuentra en ninguno de los edificios públicos que rodean la Plaza de la Constitución, excepto en la Catedral Metropolitana.
De igual forma, el espacio aéreo del primer cuadro de la capital del país se encuentra cerrado, a fin de poder efectuar sin perturbaciones la toma fotográfica.
En un dispositivo de seguridad 300 elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) tienen cerrado el perímetro que conforman las calles de Palma, República de Guatemala, Justo Sierra, Correo Mayor, Venustiano Carranza, Pino Suárez, 20 de Noviembre, Regina y 5 de Febrero.
De acuerdo con los uniformados, desde las 2:00 horas se cerró el primer cuadro de la capital del país y a partir de las 3:00 de la madrugada cientos de jóvenes entre 25 y 45 años ya hacían largas filas en las mesas de registro ubicadas sobre 16 de septiembre y la calle de Ignacio Madero para poder ingresar al Zócalo.
Sobre la calle de Palma cientos de personas se encuentran formadas en espera de recibir una de las más de mil 900 solicitudes disponibles para poder participar en esta escultura pública.
La terraza del hotel Holiday Inn del Centro Histórico se convirtió en la sede para que los medios de comunicación, tanto nacionales como extranjeros, observen en trabajo del neoyorkino.
Por su parte, Rodrigo Sánchez, de 26 años, estudiante de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo que está emocionado y contento por participar "en ¿esta obra de arte contemporáneo".
Y es que para Rodrigo el protagonista de la pieza no es Tunick, quien ha organizado alrededor de 65 instalaciones en países como España, Estados Unidos, Chile y Venezuela, sino los individuos que decidieron vivir una experiencia colectiva sin precedentes.