CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo. 8, 2007.- El gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel, rechazó que haya un problema de ingobernabilidad en la entidad, producto de los últimos acontecimientos violentos entre el Ejército y narcotraficantes en los municipios de Carácuaro y Apatzingán. En entrevista vía telefónica con Carlos Loret de Mola en Primero Noticias, Cárdenas Batel aseguró que el problema en Michoacán ya rebasó el ámbito de la seguridad pública, por lo que se ha convertido en un tema de seguridad nacional, debido a la fuerte penetración de las estructuras del crimen organizado en la entidad.
Al cuestionarle si solicitaría al presidente Felipe Calderón reforzar el operativo conjunto, el gobernador de Michoacán rechazó esa opción y afirmó que la presencia militar en la entidad está funcionando, ya que el número de las ejecuciones ha bajado.
Sin embargo, Cárdenas Batel aseguró que en Michoacán se está muy lejos de la tranquilidad.