Da clic aquí para ver la liberación de Carlos Ahumada CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo. 9, 2007.- El ex procurador del Distrito Federal, Bernardo Bátiz, opinó que este martes fue un día triste para la justicia del DF, al permitirse la liberación del empresario argentino Carlos Ahumada, el autor de los “videoescándalos”, y rechazó que este hecho pueda tensar las relaciones entre Marcelo Ebrard y López Obrador.
En entrevista con Carlos Loret de Mola en Primero Noticias, el ex titular de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) criticó la labor del juez -recien nombrado-, dijo que no conocía todo el proceso y que lo resolvió antes de que venciera el plazo. Además, agregó que se cumplió la promesa del ex senador panista Diego Fernández de Cevallos, de librar a Ahumada de los “acosos” del gobierno capitalino.
“Diego Fernández de Cevallos representaba entonces parte de las personas que querían frenar a López Obrador y que prepararon los videos que fueron posteriores a la averiguación previa contra Ahumada y lo quisieron presentar como si el gobierno hubiera preparado el proceso después de los videos”, dijo Bátiz Vázquez.
El ex procurador Bátiz estaba a cargo de una investigación donde a Ahumada se le acusaba de un fraude por 31 mil millones de pesos cobrados por las empresas del argentino a las delegaciones Gustavo A. Madero y Álvaro Obregón.
Al cuestionarlo sobre el tiempo que Ahumada pasó en prisión comparado con los seis meses que pagó Bejarano y la absolución contra Carlos Imaz, implicados en los “videoescándalos”, Bátiz Vázquez señaló que fueron procesos diferentes, ya que a Ahumada se le acusaba por un fraude de 31 mil millones de pesos.
El maestro Bátiz coincidió con el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, al afirmar que Carlos Ahumada no era un “preso político”.
Bátiz Vázquez dijo que probablemente Ahumada ya no regresará a la cárcel, a menos que se revoque la sentencia. Insistió en que el juez aceleró la resolución, por lo que queda la sensación de injusticia.
Por último, Bernardo Bátiz rechazó que la liberación de Ahumada pueda tensar las relaciones entre López Obrador y Marcelo Ebrard.