CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 11, 2007.- La banda de "Las Goteras" actuaba en pequeñas células. El líder, acudía a cantinas y bares de la Ciudad de México para ubicar a las víctimas. En la fase de enganche, las mujeres cortejaban a los hombres y después los invitaban a seguir el convivio en un hotel.
En la habitación iniciaba la fase de ejecución. En un descuido de la víctima, la mujer arrojaba una sustancia a la bebida.
En algunas ocasiones se trataba de benzodeacepinas, en otras, gotas oftálmicas con un componente llamado ciclopentolato que, combinado con alcohol, actúa como depresor del sistema nervioso.
“Es un medicamento que no está controlado, potencializa la acción del medicamento y provoca daños colaterales a nivel sistémico, puede producir alucinaciones y taquicardia”, dijo Jacqueline Santoyo, optometrista.
La mezcla de estas sustancias con el alcohol convertía a la bebida en un cóctel mortal.
En 10 años, esta banda provocó la muerte de 23 personas, la mayoría falleció por infartos, edemas pulmonares y bronco aspiración, al asfixiarse con su vomito.
Las mujeres esperaban a que la víctima se desvaneciera para robar sus pertenencias.
En la tercera fase, otra célula de la banda, esperaba el botín para venderlo en el mercado negro o empeñarlo.
Otro grupo, en el que se encontraba el líder, utilizaba las tarjetas de crédito robadas para realizar diversas compras en centros comerciales.
“Y le llevaron las tarjetas, todo lo que se robaban y llevaban parte del efectivo, menos las joyas ni los celulares, eso se lo quedaban ellas o, lo vendían ellas por su lado”, comentó Enrique Zarate Castillo, integrante de la banda “Las Goteras”.
De acuerdo con la procuraduría capitalina, la banda de “Las Goteras” sabía de las muertes.
“Supieron que algunos se habían muerto y no les importó, es decir, siguieron ellas trabajando de esta forma”, explicó el coordinador general de Servicios periciales de la PGJDF.
El ligue mortal de estas mujeres se documentó en 10 estados de la República, donde también hubo muertos.
“Trabajaban igual, los sacaban de las ferias, de los palenques, se los llevaban a hoteles, los dormían, les quitaban todo y se regresaban acá, al DF”, dijo Enrique Zarate Castillo, integrante del la banda “Las Goteras”.
Además de las 23 muertes, a esta banda se le relaciona con otras 32 averiguaciones y hay una cifra negra, en muchos casos, la mayoría, no fueron denunciados por la víctima ante el temor de que la familia se enterara del "ligue mortal".