ESTADO DE MÉXICO, México, mayo 12, 2007.- El Gobierno del Estado de México rindió homenaje póstumo a los cuatro guardias de seguridad de la familia del gobernador Enrique Peña Nieto acribillados durante un tiroteo el jueves en Veracruz. La ceremonia póstuma estuvo encabezada por el Ejecutivo estatal, integrantes de su gabinete y los representantes de los poderes Legislativo y Judicial de la entidad, así como por Reynaldo Pérez Escobar, el secretario general de Gobierno de Veracruz.
En el patio central del Colegio de Policía Valle de Toluca, los cuatro féretros de los agentes de la Policía Estatal fueron colocados por varios cadetes.
El comisionado de la Agencia de Seguridad Estatal, Héctor Jiménez Baca, destacó el trabajo de Roberto Delgado Nabor, Fermín Esquivel Almazán, Guillermo Ortega Serrano y Erick Rey López Sosa, los agentes asesinados.
Ante familiares, amigos y compañeros de los caídos, el funcionario mexiquense pidió a los cadetes del colegio, así como a los elementos en activo, "hacer nuestro el orgullo que representa la valentía de exponer la vida para cuidar la de los demás".
Destacó el compromiso del Gobierno del Estado de México, con los hijos, padres y esposas de los occisos, a quienes aseguró no se les dejará desamparados, porque se les entregará todo lo necesario para vivir.
Rogelio Cortés Cruz, titular de la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito del Estado del Estado de México, pasó lista y posteriormente Peña Nieto y los representantes de los poderes estatales montaron guardias en los ataúdes.
Posteriormente, los elementos de la sección de las Fuerzas de Acción y Reacción efectuaron un desfile en memoria de los occisos.
El mandatario estatal y su familia expresaron sus condolencias, a las familias de los policías asesinados para que minutos más tarde los féretros fueran trasladados a los cementerios donde serían sepultados.