PRD no permitirá que Calderón haga uso de la tribuna el 1 de septiembre; aprueba impulsar la sustitución del informe presidencial por un debate parlamentario
CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 19, 2007.- El plano del X Congreso Nacional Extraordinario del Partido de la Revolución Democrática (PRD) aprobó la sustitución del informe presidencial por un debate parlamentario y republicano entre poderes, cuando haya un nuevo régimen político.
Dejó en claro que no permitirá que el próximo 1 de septiembre el presidente Felipe Calderón haga uso de la tribuna.
“Rechazar el debate en el Congreso de la Unión propuesto por Felipe Calderón. Los legisladores del PRD no aceptarán la presencia en la tribuna del Congreso de quien no cuenta con la legitimidad que sólo da una elección democrática”, dijo Carlos Navarrete, coordinador del PRD en el Senado.
Este fue un resolutivo aprobado de último minuto ya que el aval a la sustitución del formato del informe provocó que simpatizantes del Frente Político de Izquierda, afines a Dolores Padierna, abandonaran el salón en el que realizaban el Congreso.
Ellos pretendían que la propuesta aprobada se le agregara no debatir con el presidente Calderón.
“Nos negaremos totalmente a cualquier debate con el ejecutivo en el marco actual. Transformaremos las reglas del ejecutivo en el Congreso. Vayamos a una nueva relación entre poderes”, aseveró Navarrete.
La propuesta fue rechazada. A favor hubo 447 sufragios y en contra 660.
Ante la plenaria se hizo énfasis en que no se reconocería a Felipe Calderón como presidente.
El pleno del Congreso rechazó también la propuesta de Reforma Hacendaria del Gobierno Federal e impulsar la del Frente Amplio Progresista.
“Estamos en contra de la propuesta de Calderón porque no es una propuesta de Reforma Hacendaria, es sólo impositiva. Dos, no nos han respondido ni en el Congreso ni públicamente a nuestra propuesta. Tres, creas nuevos impuestos”, añadió Javier González Garza, coordinador de la Cámara de Diputados.
Durante el Congreso se reconoció que el partido cometió errores en la elección del 2 de julio, entre ellos un exceso de confianza generalizado.