Elvira Arellano, indocumentada deportada por EU, recibe en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México a su hijo Saúl
Da clic aquí para ver el video CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 2007.-La mexicana Elvira Arellano, deportada de Estados Unidos el 19 de agosto, y su hijo Saúl, quien permaneció en Chicago, se reunieron nuevamente en México.
“Que conozca a mi familia, mis sobrinos en Michoacán, y sólo quiero que se sienta feliz en mi país y tratar de buscarle una escuelita”, dijo la migrante mexicana.
México es ahora también el país de Saul, nacido en Estados Unidos. Elvira lo recibió con un nuevo pasaporte: el de México. “Ahora es ciudadano mexicano también”, dijo.
Saúl Arellano permaneció en Estados Unidos para continuar el activismo de su madre.
Una lucha para la que Elvira necesita el apoyo del Gobierno de México. Pide ser nombrada embajadora de Paz, Justicia y Esperanza para millones de familias de migrantes, como la de ella, amenazadas por la política migratoria de Washington.
“Nuestro gobierno tiene que tener una posición firme e importante, porque ahora es como dije al presidente Calderón, la manera como usted puede responder a Estados Unidos es decir: ‘momento, esta mujer no es terrorista, no es una amenaza al Gobierno de Estados Unidos, es una embajadora de Paz, Justicia y Esperanza para muchos migrantes”.
Si no se le concede, espera que prospere una petición en curso de perdón presidencial que le permita volver a Estados Unidos.
Mientras tanto, su hijo estará a su lado.
“Porque en esta lucha el era quien me mantenía de pie para seguir luchando y si yo quiero seguir luchando desde aquí, yo lo necesito conmigo”, dijo Arellano.
Saúl viajó a México con su perrita "Daisy", acompañado de su madrina Emma Lozano, con quien vivían él y su madre, y el pastor metodista Walter Coleman, quien les dio refugio un año en su iglesia de Chicago.