Se queja Sandra Ávila Beltrán, la 'Reína del Pacífico', ante la CDHDF, por fauna nociva en su celda y porque no permiten a sus colaboradores llevarle alimentos a la cárcel
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CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 9, 2007.-Las chinches y demás "fauna nociva" están haciendo insoportable el cautiverio en la cárcel de la presunta narcotraficante Sandra Ávila Beltrán, conocida como "La Reina del Pacífico", informaron autoridades de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).
Ingresada desde la semana pasada en el penal de Santa Marta Acatitla, Beltrán presentó ayer una queja por la falta de higiene y porque no le dejan meter alimentos a sus colaboradores en la prisión, declaró hoy el secretario ejecutivo de la CDHDF, Luis Javier Vaquero.
"Se ha quejado de que no le dejan pasar alimentos y también se ha quejado de que hay una fauna nociva como chinches y estas cosas", indicó Vaquero.
La CDHDF ha designado a una visitadora para que tome el caso y aclare qué está ocurriendo con Ávila Beltrán, detenida el pasado 29 de septiembre.
Nacida en octubre de 1960 en el estado de Baja California, fronterizo con EU, la mujer es sobrina del narcotraficante Miguel Ángel Félix Gallardo.
Tras su detención, diversos periodistas se apresuraron a señalar las similitudes de Ávila Beltrán con la protagonista de la novela "La Reina del Sur", del escritor español Arturo Pérez-Reverte.
También es la pareja sentimental del presunto narcotraficante colombiano Diego Espinoza Ramírez, alias "El Tigre", que fue capturado el mismo día que "La Reina del Pacífico" y en el mismo lugar, donde se habían citado, pero minutos después.
Según los medios de comunicación, la pareja vivió durante años rodeada de lujo en las diversas residencias que poseen a lo largo y ancho del país.
Desde su arresto las autoridades mexicanas han presentado a Beltrán como una "importante" traficante de droga pero aún se desconocen los detalles de cómo actuaba de enlace entre los cárteles de Juárez y Sinaloa (México) y los del Valle del Norte (Colombia).
Las autoridades colombianas carecen de pruebas contra ella pero las mexicanas han hallado indicios para procesarla y las de EU mantienen contra ella una petición de extradición.