Damnificados hacen largas filas para recibir víveres

 
 
por: Agencia
Fuente: EFE
 

Damnificados esperan horas y horas para recibir comestibles y agua embotellada; deben ir a Villahermosa porque a sus comunidades no llega la ayuda

 
VILLAHERMOSA, México, nov. 5, 2007.- Miles de personas hacían hoy largas colas para recibir alimentos y agua embotellada en esta ciudad, una semana después de las inundaciones que han dejado al menos tres muertos, más de un millón de damnificados y amenazan con crear focos infecciosos.

El río Grijalva, que inundó el centro histórico de Villahermosa, descendió ocho centímetros pero mantiene anegadas decenas de colonias del Norte de la capital, donde se calcula que todavía permanecen sobre los techos de sus casas inundadas unas 20 mil personas, hambrientas y con infecciones en los pies.

El gobernador de Tabasco, Andrés Granier, informó de que el Ejército y la Armada de México continúan las labores de rescate en las colonias Gaviotas, La Manga, Acachapam y Torno Largo.

En la capital mexicana, el secretario de Defensa Nacional (Sedena), Guillermo Galván, detalló a la prensa que los soldados encargados de esa labor ascienden a ocho mil.

A primera hora de la mañana, Granier había anunciado por la radio local la entrega de ayuda en la Quinta Grijalva, la residencia de los mandatarios tabasqueños, lo que propició que una marea humana se agolpara en las cercanías del edificio para reclamar la esperada asistencia.

La ayuda internacional ofrecida por países como Estados Unidos, Canadá, Perú, Alemania, España, Gran Bretaña y Cuba comenzaba a llegar esta mañana con cuentagotas a Tabasco, informó por su parte el Ministerio de Exteriores.

A través de las rejas de la Quinta Grijalva, los soldados entregaban el agua y los alimentos, mientras pedían orden entre los afectados, procedentes de cinco de los 17 municipios afectados.

En el lugar, los damnificados se quejaron de la "pésima organización" del reparto de la ayuda humanitaria.

"Tenemos que venir a la capital a buscar la ayuda porque allá nunca nos va a llegar", dijo Sandra Izquierdo, damnificada en el municipio de Nacajuca, unicado a 20 kilómetros de Villahermosa.

"Llegamos a las cuatro de la mañana y ya la fila estaba larguísima, ve qué hora es y nos llevamos seis horas para llevarnos esta despensita", agregó Petrona Rodríguez, otra afectada.

Aunque las aguas del río Carrizal, al Sur de la ciudad, también descendieron en las últimas 48 horas, unas 50 mil personas continúan viviendo en los albergues abiertos por las autoridades y otras 10 mil en casas de familiares, después de haber abandonado sus pertenencias bajo las aguas.

El alcalde de Villahermosa, Evaristo Hernández, informó de que el 80 por ciento de la población de la capital tabasqueña, de unos 400 mil habitantes, reportó daños materiales en viviendas, aparatos eléctricos y automóviles.

Al caos en el reparto de la ayuda se suma el hecho de que no todos los servicios públicos y comercios están operando con normalidad, aunque algunos centros comerciales de las zonas que quedaron "secas" han reabierto sus puertas.

La asistencia está llegando sobre todo en barcos, aviones y helicópteros, lo que ha llevado al Gobierno de México a cerrar el aeropuerto de Villahermosa para vuelos comerciales.

En menor medida arriba por carretera, a pesar de que algunas rutas del interior de Tabasco abrieron de nuevo sus accesos a la capital, confirmó la Policía Estatal de Caminos (PEC).

 
Los damnificados se quejaron de la
Los damnificados se quejaron de la "pésima organización" del reparto.
Foto: NOTIMEX
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