CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 16, 2007.- Al inaugurar el primer 'Parlamento de Líderes Migrantes' que viven en Estados Unidos, la presidenta de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, se comprometió a impulsar leyes para proteger sus derechos y calificó de racistas los argumentos que ubican a los indocumentados mexicano en aquel país como terroristas.
El salón de sesiones del Palacio Legislativo se abrió para recibir a 419 dirigentes de migrantes indocumentados, en un evento organizado por una comisión plural de diputados y senadores.
Elvira Arellano, la madre indocumentada que fue deportada de Estados Unidos y que dejó a su hijo Saúl, en la Unión Americana, protestó por la actuación del gobierno mexicano ante los abusos que sufren los inmigrantes en aquel país. Anunció una nueva huelga de hambre.
La diputada panista María Dolores González rechazó sus declaraciones y aseguró que tanto el Gobierno de Estados Unidos como el Gobierno de México respetan a los migrantes mexicanos.
Lo que provocó enojo entre algunos de los líderes migrantes, quienes incluso se pararon de la curul y le gritaron.
Después del incidente los líderes trabajaron en tres mesas con los temas de Migración y Defensa de los Derechos Adquiridos, Prosperidad y Seguridad Nacional.
El próximo 17 de noviembre concluye el Parlamento de Migrantes.