CIUDAD DE MÉXICO, México, nov 28, 2007.- Con la exigencia del sector obrero de un incremento salarial de 10 por ciento, a partir de este miércoles quedó instalada en sesión permanente la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CNSM).
Con esta determinación de los trabajadores iniciaron de manera oficial las negociaciones entre el gobierno federal, empresarios y representantes de los trabajadores para fijar el porcentaje de aumento a las minipercepciones.
Las partes inmiscuidas tienen de plazo hasta el próximo 31 de diciembre para fijar el porcentaje al alza salarial que regirá durante 2008.
El Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos que se integró a partir de julio del presente año, por primera ocasión cuenta con 22 consejeros del sector obrero (11 titulares y 11 suplentes).
También tiene 22 consejeros el sector patronal (11 titulares y 11 suplentes) y el presidente de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, Basilio González.
En este primer encuentro no hubo una oferta inicial de incremento por parte del sector empresarial; sin embargo, el representante de Coparmex, Tomás Natividad, afirmó que los industriales saben que el país merece un aumento salarial.
Para recuperar el poder adquisitivo de la gente, la viabilidad de un buen incremento lo tendrán que decir los números de la economía, "pues no lo fijaremos nosotros", afirmó.
Se hará un análisis detallado de los estudios que presentaron los trabajadores y los patrones, que consideran el movimiento de los precios y sus repercusiones en el poder adquisitivo de los salarios mínimos, así como los datos más significativos de la situación económica nacional, aseveró.
De esta manera el Consejo de Representantes dispondrá de la información necesaria para revisar los salarios mínimos vigentes y fijar, en su caso, los que deban establecerse.
Sin embargo, Tomás Natividad expuso que no se pueden adoptar modelos del pasado, como dar al salario lo que había perdido con la inflación, y aumentarle uno o dos puntos adicionales "para que aguantara".
Ahora nuestra legislación prevé que si el salario "no aguanta" la inflación, se pueden fijar salarios extraordinarios durante su vigencia, agregó.
En este sentido, comentó que todos los países que fijan salarios mínimos lo hacen en proyección inflacionaria, y ese es otro de los temas que están presentes y se deben analizar con detenimiento.
El líder empresarial también rechazó se congelen precios, pues afirmó que esto puede romper todo el esquema del proyecto económico del país, y estimó que no se puede volver a una economía controlada, mucho menos con la apertura de los mercados internacionales.
Precisó que el próximo año, México recibirá el impacto de tres mil productos chinos que entrarán al país por razón de los tratados internacionales y que pueden afectar otra vez la planta productiva de la nación.
También llamó la atención respecto a la unificación de zonas que demanda el sector obrero, y mencionó que si se otorga la homologación de la zona C con la zona A y se autoriza 10 por ciento de aumento al salario mínimo, el incremento global para esa región catalogada en la zona C que es casi todo el país, sería de casi 18.5 por ciento.
Agregó que si se le da piso al salario, se le pega al empleo formal y se perdería la mitad de la planta productiva de la zona C.
Por su parte, el representante del sector obrero, Adolfo Gott Trujillo, señaló que la petición de incremento salarial será de 10 por ciento en términos generales.
Sin embargo, indicó que su solicitud se fortalecerá tomando en cuenta todo lo que ha sucedido a lo largo de este año con el aumento a los precios de los productos básicos como la tortilla, los huevos, la carne, que han aumentado considerablemente.
Además, precisó que también está latente el aumento al precio de las gasolinas, lo cual perjudicará la economía general del país.
En este sentido, destacó que la Comisión Nacional de Salarios Mínimos no está cumpliendo con el objetivo para el cual fue creada, pues no está estableciendo salarios suficientes para que una familia normal pueda sostenerse.
Resaltó que la pérdida de compra de los trabajadores en general es bastante abultada, y aunque el sector obrero no pretende que se revierta esa situación en una sola revisión, sí pretende que poco a poco se vaya abatiendo el rezago en esta materia.