VILLAHERMOSA, México, dic. 16, 2007.- Habitantes de las 25 zonas de riesgo en los municipios de Centro, Nacajuca y Cunduacán se resisten a ser trasladados a los albergues, a menos de 48 horas de que se abra el “tapón” entre las presas de Malpaso y Peñitas.
Esta mañana se inició el operativo de desalojo con 385 camiones en las 12 localidades del municipio de Centro, asentadas en las márgenes del Río Carrizal, mientras que desde la víspera arrancó ese procedimiento en los otros dos municipios.
No obstante, en varias zonas del municipio de Centro los autobuses permanecen estacionados frente a las viviendas de las zonas de riesgo, a la espera de que los habitantes decidan salir.
Otras unidades recorren los tramos, mientras personal de Seguridad Pública, de la Policía Federal Preventiva (PFP) y del Ejército Mexicano recorren casa por casa para notificar a sus moradores sobre la necesidad de evacuar, aunque muchos se resisten.
El director de Protección Civil del estado, Rúrico Domínguez Mayo, dijo que al corte de las 11:00 horas de este domingo, habían ingresado a los albergues 97 familias con 374 personas, ya que la mayoría no quiere abandonar sus casas, o piden salir esta noche o en el transcurso de mañana lunes.
Precisó que de los 15 mil 400 habitantes contemplados a evacuar en los tres municipios, entre el 30 y 40 por ciento han salido ya por sus propios medios y en otros casos, se trata de familias que no han regresado desde la inundación de noviembre.
A su vez, el alcalde de Cunduacán, Francisco Sánchez Soberano, indicó que para este domingo los habitantes de El Carmen, Cumuapa pidieron salir, mientras que en el ejido Felipe Galván, 57 familias se fueron a Reforma, Chiapas, a Villahermosa, o a la cabecera municipal de Cunduacán.
En tanto, el edil de Nacajuca, Abenamar Leyva, comentó que en la zona chontal indígena, sus moradores prefieren quedarse a cuidar sus bienes y atender a sus animales de traspatio o ganado que poseen.