CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 14, 2008.- La noche de este lunes en el noticiero de Joaquín López-Dóriga se abrió un espacio en el vértigo de las noticias para entrar a un mundo de ceniza y nieve; de silencios y de sonidos; de espacios y de emociones; a una catedral de Bambú y agua, donde oficia el hombre, para entrar al mundo de Gregory Colbert, quien trajo a México su exposición itinerante “Ashes and Snow”, muestra que se presenta en el “Nomadic Museum”, instalación también surgida de la imaginación de Colbert.
En 1992 el canadiense Gregory Colbert comenzó a mostrar al mundo su obra artística a través de la exposición "Ashes and Snow". Creó para ello el único museo itinerante "Nomadic Museum" y comenzó su viaje sin destino final.
Primero en Venecia en 2002, en 2005 en Nueva York, un año después en California, en 2007 en Japón.
En 5 mil 130 metros cuadrados, el arquitecto colombiano Simón Vélez construyó el Museo Nómada en la Plaza de la Constitución, con enormes varas de bambú que trajo de los cafetales de Caldas, contenedores de barcos y material reciclable.
Sobre lo que busca transmitir con su museo, Colbert comenta:
Bueno, siempre que estoy en la naturaleza la palabra que uso es abrumado y yo quiero tener un edificio que refleje el mismo sentimiento que tengo cuando estoy mirando a los elefantes bajo el agua con las ballenas… Tiene que ser un lugar que nos abra todos los sentidos, un lugar que sea un espacio emocional… No es una arquitectura fría, es un lugar donde espero que uno se sienta que tiene una comprensión emocional de la naturaleza. No es un lugar intelectual, yo no estoy tratando de darles una explicación científica de la naturaleza, es un lugar para celebrar la naturaleza viviente de todo el mundo…
El fotógrafo canadiense añade:
El “Nomadic Museum” es un lugar cálido, es un lugar donde uno tiene ganas de quedarse dentro, no es un lugar donde uno diga, ok, ya le puse palomita porque ya fui a un “Museo Nómada”, no... Tenemos mucha suerte de que llegue la gente pero el desafío es que se salgan porque les gusta quedarse dentro de ese espacio…
Quienes asistan a la muestra podrán ver 53 fotografías de gran tamaño, en color sepia, impresas en un artesanal papel japonés. Además un video de 60 minutos, dos cortometrajes que grabó al momento de tomar las fotografías y una novela presentada en 365 cartas, las que le escribió a su esposa, durante un año de expedición.
Sobre qué lo impulsó a traer la exposición a México, dijo:
Mire, mire, no me tuvieron qué hacer mucha manita de puerco… No me tuvieron que obligar mucho, porque obviamente México, toda América Latina, América Central, América del Sur son los guardianes, si vemos la naturaleza como una biblioteca, de una de las mayores bibliotecas del mundo en materia de biodiversidad.
Esta es una exhibición que no trata tan sólo de arte, sino que esperemos que inspire a la gente, como decía antes, respecto a esta increíble biblioteca de historia natural y ojalá que cuando la gente salga de la exhibición se sientan menos inclinados a quemar la biblioteca y más inclinados a celebrarla y que estén conscientes de lo rico que es México, incluyendo a los otros países de América del Sur, cuán ricos son estos países y ciertamente yo no creo poder cambiar las actitudes, pero tal vez de una manera pequeña podemos inspirarlos para que cambien de percepción.
La exposición “Ashes and Snow” estará abierta al público a partir de sábado y hasta el 27 de abril en el “Nomadic Museum, en el Zócalo de la Ciudad de México.