SONORA, México, mayo 28, 2003.- Dicen que la frontera entre Sonora y Arizona está caliente. En la carretera 19 rumbo a Tucson, la Patrulla Fronteriza busca a un inmigrante herido en el desierto.
Sólo se sabe que es un inmigrante mexicano, originario de Veracruz. Los agentes de la migra se niegan a confirmar si algún ranchero de Arizona le disparó.
En la Capilla de Tiradito, en Tucson, Arizona, cuenta la leyenda que yacen los restos de un indocumentado, al que le han dado poderes divinos entre todos los migrantes que cruzan por esta zona de Tucson. Vienen, piden que les ayude en su aventura en los Estados Unidos, y rezan por aquellos que no pudieron llegar. Ya sea porque en el desierto murieron, porque los detuvo una patrulla fronteriza, o porque murieron a manos de las llamadas o grupos de rancheros cazadores de indocumentados.
La frontera entre Sonora y Arizona se ha convertido en la más peligrosa.
En el último año murieron más migrantes mexicanos en esta zona, que soldados estadounidenses en la guerra de Irak. En total 147 fallecidos.
Isabel García, una activista de Derechos Humanos de Arizona, ha sido hostigada por estos grupos de cazadores, la “han amenazado en el trabajo, en su seguridad personal, y hasta tiene sus fotografías en los sitios de Internet”.
Isabel García asegura tener documentados casos de muertes o desapariciones de indocumentados en el que estarían involucrados los rancheros de Arizona. “Son de ocho a nueve los que murieron en Phoenix, dos que mataron en Red Rock. Es algo muy sospechoso lo que han dado los testigos de cómo venían vestidos”.
Glenn Spicer es el líder que organiza reuniones secretas para la caza de indocumentados. Este persona encabezó el movimiento para aprobar la Ley Anti Migrante 187 . Ahora dirige el aparato logístico para vigilar, perseguir y detener a los indocumentados.
Bill King, ex jefe de la Patrulla Fronteriza en California, soporta con dinero y contactos en el Congreso de Estados Unidos, a los cazadores de indocumentados. Él “ve como Vicente Fox, el Presidente de una de las naciones más corruptas del mundo, está dirigiendo la inmigración enfrente de las narices de Bush. Estamos siendo invadidos por gente que no debería estar aquí y el Gobierno no está haciendo nada”.
Ron Sanders, ex oficial de la Patrulla Fronteriza en Tucson, ha dirigido operativos para detener indocumentados en el Condado de Cochise, Arizona.
Roger Barnett, de la Organización Ranch Rescue, es considerado un patriota. A punta de rifle ha detenido a más de dos mil indocumentados en la frontera.
Larry Vance, es parte de los rancheros de Arizona, por las noches sale a detener indocumentados en Douglas.
Rick Oltman, es un dirigente de la Organización Anti inmigrante, y brinda apoyo logístico a los cazadores de indocumentados.
Muriel Watson, reside en California, encabeza el movimiento “Luces sobre la Frontera” para impedir el cruce de indocumentados.
Todos ellos son los líderes de los cazadores de indocumentados. Es el nuevo Klu Klux klan, que ha cambiado las capuchas blancas por las cámaras de video y los rifles.
Y no se confunda, ellos están dispuestos a jalar el gatillo, a la menor provocación.