OTTAWA, Canadá, jun. 18, 2003.- El gabinete de Canadá aprobó por unanimidad una nueva política para abrir el matrimonio y la unión legal de personas del mismo sexo, con lo que Canadá se convertirá en el tercer país en el mundo en permitir la unión entre homosexuales.
Además de Bélgica y Holanda.
La decisión tomará efecto inmediato en Ontario, la más grande provincia canadiense, toda vez que un tribunal de apelaciones dijo que no se podían discriminar las uniones de individuos del mismo sexo.
El primer ministro, Jean Chretien, dijo que las iglesias tendrán derecho a casar a personas del mismo sexo.
En los próximos meses la Cámara de los Comunes debatirá una iniciativa de ley para legalizar las uniones entre personas del mismo sexo y se estima será aprobada por mayoría, según el primer ministro.