WASHINGTON, Estados Unidos, jul. 14, 2003.- La Casa Blanca redobló sus esfuerzos por superar la controversia originada por la manipulación de reportes falsos contra Irak en el informe de gobierno del presidente George Bush.
George W. Bush, Presidente de Estados Unidos, menciona que “los discursos que he pronunciado han tenido el respaldo de una buena inteligencia, y estoy efectivamente convencido hoy, como cuando pronuncié los discursos, de que Saddam Huséin creó un programa de armas de destrucción masiva y de que nuestro país tomó la decisión correcta. Trabajamos con la ONU, como lo mencionó Kofi. No todas las naciones estuvieron de acuerdo con la decisión, pero trabajamos por el conducto de la ONU, y Saddam Huséin no cumplió”.
El mandatario externó su apoyo a George Tenet, director de la CIA, cuyo puesto se tambalea luego que salió en defensa del presidente.
Recibió a Kofi Annan, secretario general de la ONU, quien dijo analiza el desafio de devolver a Irak la estabilidad que le arrebató la invasión norteamericana: “Sin importar las diferencias que existieron entre las naciones antes de la guerra, ahora tenemos un reto. El reto es estabilizar Irak, ayudar a Irak a convertirse en un Estado pacífico, estable y próspero.
En su último día como vocero presidencial, Ari Fleischer niega ahora que la guerra fue por la supuesta amenaza nuclear de Irak: “Hicimos la guerra porque Saddam Huséin tenía armas químicas, armas biológicas, y efectivamente procuraba reanudar un programa nuclear.
Los demócratas explotan ya las declaraciones falsas del Presidente Bush en una página de internet y un comercial de televisión. Indican que la mentira ha cobrado ya 300 vidas de soldados estadounidenses y piden una investigación independiente y una explicación.
Por su parte, Condolezza Rice y Donald Rumsfeld salieron a la defensa de las declaraciones del mandatario norteamericano, diciendo ahora que técnicamente la declaracion es cierta, pero no logran convencer a nadie.