 | | Mercado de animales de desecho |  | por: Rosa María Olguín / Corresponsal Fuente: Noticieros Televisa |  | table cellpadding=0 cellspacing=0 border=0>  | *Suscríbete a ‘The Economist’ | | TOLUCA, México, ago. 5, 2003.- El ejido de San Bernabé, ubicado en el municipio de Almoloya de Juárez, en el estado de México, se convierte cada lunes, desde hace mas de 60 años, en la plaza ganadera más grande del centro del país. Pero a diferencia de otros mercados de su tipo, en este lugar se realiza la venta de ilegal de animales de desecho. "El 80% de los animales que están aquí están lesionados. Para las empacadoras, para embutidos, normalmente es lo que hacen con los animales de desecho", aseguró el comprador de ganado Pablo Zepeda. Cada lunes se concentran en la plaza de San Bernabé más de 10 mil cabezas de ganado equino, ovino, bovino y porcino. La mayoría de los animales presentan lesiones con procesos infecciosos, como fracturas, tumores y enfermedades de la piel, son recolectados en diferentes estados para introducirlos al mercado en forma ilegal para el consumo humano. La falta de control de sanidad animal en el puente de San Bernabé, uno de los tianguis de animales de desecho más grandes de todo el país, se presta para el comercio ilegal de animales con procesos infecciosos que van a parar a los rastros, aún en condiciones de sufrimiento extremo, de agonía extrema. Inspectores federales de la Secretaría de Agricultura y Ganadería admiten que no pueden controlar este mercado negro de ganado, que también es producto de abigeato. "No tienen en realidad conciencia del estrés que le están causando al animal, cuando llegan al rastro, llegan con una serie de problemas como adrenalina, toxinas y demás y eso se refleja en la carne", advirtió Marina López, inspector de sanidad animal de la Sagarpa. Los animales son movilizados a golpes o por medio de bastones de descarga eléctrica, además de que no existen rampas suficientes para facilitar el ascenso y descenso del ganado. "En la carga, en la descarga de los animales es bastante cruel, es inhumano, es inaudito", dijo Pablo Zepeda. "Al momento de bajar se lastiman, a veces se fracturan”, reconoció el comprador de ganado Víctor Carmona. La capacidad de los vehículos es insuficiente para la transportación de los animales, pero esto, y otras irregularidades como el abigeato, pasa inadvertido en las carreteras donde aflora la corrupción. "La judicial en la mañana esta acá arriba, están checando los animales que entran", reconoció Víctor Carmona. Para los ejidatarios, lo importante es el negocio. Cobran de 10 pesos por cada cabeza de ganado que llegan a vender a San Bernabé y son más de 10 mil las que se reúnen en sus tierras cada lunes. Danos tu opinión e indícanos a qué nota te refieres. |