GUATEMALA, Guatemala, ago. 6, 2003.- Cuatrocientos cincuenta kilómetros de recorrido, desde Comitán, Chiapas, hasta la capital de Guatemala.
Este pequeño país centroamericano es uno de los principales distribuidores de artesanías mexicanas fabricadas en Asia.
Aretes, pulseras, collares, guayaberas yucatecas, sarapes, jorongos, cualquiera pensaría que son mexicanos, sin embargo, son fabricados en China y Corea.
El centro de Guatemala está invadido de este tipo de locales.
El equipo de El Noticiero se hizo pasar como turista con una cámara "casera".
Algunos comerciantes se mostraron agresivos , y otros se escondieron.
Pero con la cámara oculta se logró mejores resultados.
Los vendedores dicen que todo este producto es de Guatemala, por lo que en ese país es barato, cosa que no sucede en México.
En el país centroamericano, la docena de collares tipo indígena cuesta 20 pesos, y las pulseras a 10 pesos la docena.
Un empleado platicó que su patrón copia el diseño de la artesanía mexicana y la manda hacer a China: "allá él tiene un hermano, él le manda pedir toda la mercadería acá. Él hace el diseño".
La mercancía es introducida legalmente a Guatemala, pero de Guatemala a México muchos compradores buscan otros métodos: "la pasan así como escondido, de mojado".
En otro local había guayaberas que provienen de China, pero lo que más sorprende es el precio, pues éstas cuestan 600 quetzales, es decir, 76 dólares, pero la docena.
En moneda nacional, esto equivale a 65 pesos cada guayabera, cuando la original cuesta entre 400 y 800 pesos.
El recorrido por el centro de Guatemala terminó en un local. Aquí venden sarapes, chalinas y otros textiles tipo mexicanos, como los rebozos, que los hacen en Corea.
Pero en Chichicastenango, el principal mercado de Guatemala, llegan mexicanos a comprar artesanías que reparten en Oaxaca, Cancún y Chiapas, las cuales venden a turistas con el engaño de que son mexicanas.
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