CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 21, 2003.- ¡Inician los preparativos! La Ciudad de México y los centenares de personas que la habitan se alistan para vestir de verde, blanco, rojo y dorado, calles y casas, a poco más de 30 días de la Navidad.
En el mercado de Jamaica se observan a la venta diferentes árboles de navidad.
Ya se empieza a sentir el frío de las fiestas decembrinas. Un invierno gélido para el bolsillo de algunos mexicanos.
En tan sólo unas horas el centro de la ciudad se transformó en un alfombra de puestos multicolores, encendidos de luces y adornos ávidos de entrar a nuestros hogares por 10, 20, 30 o 100 pesos. Los más precavidos empiezan ya sus compras, según comentan compradores.
'Ya desde ahorita, luego suben demasiado los precios navideños, es como un ahorro', dijo un capitalino.
“Tiene uno que ir administrándose todo el año para comprar de a poco a poco, sino no alcanza”, afirmó un transeúnte de las calles del centro.
Unos, acompañados de sus niños, reconocen que es un sacrificio, pero es el festejo de la familia y la ilusión para los más pequeños.
“Nosotros podríamos no hacerlo, pero por los niños... es un gasto necesario”, comentó un defeño.
”Está bien caro, compramos para hacer los adornos uno mismo, si no, no tendríamos cómo”, aseguró otro comprador.
"No ha sido un año de bonanza económica. Al contrario, cada vez es más costoso mantener o comprar el espíritu navideño", dicen los vendedores.
“Está flojo en comparación con otros años, es que no hay dinero. Antes ni nos dábamos abasto'' .
Pero, el ánimo y las ganas de cerrar con nuevas esperanzas no se rinden.
“Nada más a la Virgen María y San José, así de pobrecitos, contentos con lo que se pueda”.