CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 8, 2003.- Al cuarto para las doce inicia en la Cámara de Diputados, el estira y afloja para aprobar el paquete económico del 2004, mismo que podría convertirse en un paquete para millones de trabajadores mexicanos. Se plantea cobrar un 30 por ciento sobre las prestaciones que reciben 12 millones de empleados en el sector formal de la economía, pagos sobre su prima vacacional, seguros médicos y hasta por el uso de vales de despensa.
Una tercera parte de éstos recibe en promedio unos 500 pesos mensuales en forma de vales. Un dinero que se orienta casi exclusivamente al consumo alimenticio del hogar.
“Este impuesto viene a gravar un porcentaje de entre el 10 y 15 por ciento de las percepciones de 4 millones de trabajadores del país que en promedio ganan entre ocho y doce salarios mínimos”, dijo Ernesto Cervera Gómez, Socio Director de GEA. En pocas palabras, una pérdida cercana a los 400 pesos mensuales en el bolsillo.
“Es echarle leña al fuego, más que para hacerlos más informales, para dismunuir las prestaciones”, aseguró Cervera.
Con esto los trabajadores de menores sueldos, los hasta ahora exentos, ya no lo serían. Aunque no se les cobre un impuesto sobre su salario, tendrán que pagar por los beneficios que les ofrezca su empleador.
Según el Presidente de la Comisión Nacional Fiscal de la Coparmex, Oscar Soriano, en el tramo de ingresos entre 6,300 y 37 mil, para esos trabajadores, "despertando en el 2004 van a despertar de su pesadilla. Con la sorpresa de pagar un gravamen más alto a pesar de la reducción en el ISR.”