CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 17, 2003.- Hoy es el día internacional del desafío del siglo XXI: la migración. Magdalena Carral, comisionada del Instituto Mexicano de Migración dijo: “'México es un país de origen, de tránsito y de destino de migrantes. Para México los migrantes no son delincuentes".
Todo lo contrario, cerca de 20 millones de mexicanos viven actualmente en los Estados Unidos, más del doble de quienes habitan en el Distrito Federal.
Es una quinta parte de la población nacional que trabaja y contribuye no sólo al desarrollo del país de recepción, sino que al sostén de sus familiares en nuestro país.
Y representan una décima parte de las remesas enviadas a los países en vías de desarrollo.
Las remesas de los mexicanos el año pasado, representaron más de una décima parte del monto total enviado por trabajadores migratorios a todos los países en vía de desarrollo en su conjunto.
La cifra sigue en aumento, según la comisionada del Instituto Mexicano de Migración “El banco Interamericano de Desarrollo estima que para fin de año las remesas alcanzarán 14 mil 500 millones de dólares, que ya sería la primera o segunda fuente de ingreso para el país”.
La frontera norte ha sido la única salida para más de dos millones de mexicanos que en los últimos tres años no han encontrado cabida en el mercado laboral nacional. También el único medio para sobrellevar la actual crisis de desempleo y escaso crecimiento que tendría en niveles de mayor pobreza a millones de hogares mexicanos desde el 2001.
El internacionalista Gabriel Guerra, dijo: 'El aumento de las remesas es el mejor indicador de la difícil situación económica por la que están atravesando los hogares de la clase media baja y más abajo, que son las que se apoyan con los envíos'.
Uno de cada 10 mexicanos recibe dinero del exterior.
Una cuarta parte de la reducción en pobreza extrema atribuible a las remesas.
Uno de cada 10 mexicanos depende del dinero que envía algún familiar desde el exterior.