CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 12, 2004.- Si yo le preguntara ¿cuál es el tercer negocio ilegal más redituable después de las drogas y las armas, qué contestaría?, seguramente algo relacionado con la piratería. Pues en realidad, el tercer negocio más rentable fuera de la ley es el contrabando de animales de todo tipo y en especial, aquellos en peligro de extinción.
Se estima que el tráfico de especies animales equivale a más de 20 mil millones de dólares anuales y se encuentra relacionado de manera íntima con el tráfico de drogas.
Organismos internacionales han señalado de manera insistente la importancia de América latina para el combate de esta plaga que amenaza el equilibrio ecológico. Y es que tan sólo en Brasil existen cerca de 400 bandas organizadas dedicadas al contrabando de animales.
Algunas especies alcanzan precios estratosféricos en el mercado negro. Por ejemplo, un ave exótica de Brasil alcanza precios que sobrepasan los 60 mil dólares en los mercados de Europa, América del Norte y Asia.
Son los particulares quienes sostienen la mayor demanda de animales para ser transportados a zoológicos particulares. Aseguran que uno de los puntos que favorece este tipo de negocio, es la ignorancia de la gente respecto de la prohibición del tráfico de animales.
Por mencionar otro ejemplo, hay quien solicita cuernos de rinoceronte por sus supuestos poderes afrodisíacos, y para obtenerlos, tiene que pagar más de 20 mil dólares.
Los gorilas se cotizan por encima de los 90 mil dólares y los orangutanes entre 30 mil y 50 dólares. Quizá el punto mas triste de esta de por si deprimente manera de hacerse de dinero, es el hecho de que sólo uno de cada 10 animales capturados y arrebatados de su medio natural, logra sobrevivir y llegar al comprador final.
Además de los particulares, en algunos países la industria farmacéutica estimula el contrabando de especies, particularmente las venenosas como serpientes y arañas aplicadas a la investigación.
Una de las alternativas para combatir el trafico –aseguran- es promover la cría de animales, negocios que se estima en más de 5 mil millones de dólares, al menos en sus primeros años. La recomendación para los consumidores es no comprar animales, en el caso específico de México, aves, sin una investigación previa sobre la legalidad de su oferta.
A pesar de que la mayor demanda se encuentra en Estados Unidos, Emiratos Árabes y los países de Asia, la mayor parte de los compradores son particulares que como usted y como yo, quizá consideramos poca cosa comprar un halcón para la casa.
Aquí aplica como nunca aquello de: “ojo, mucho ojo”.