TIJUANA, México, ene. 20, 2004.- Jorge Arredondo, un pequeño de cinco años de edad, murió a causa de los golpes que le propinaron y son tres personas las responsables de su deceso: su padre, su madre y un tío. Los tres son señalados de violar y abandonar a la muerte al pequeño Jorge. Marco Antonio, de 23 años, y tío de Jorgito, confesó haber violado al menor, luego de que su padre, Adrián Arredondo, le propinara una golpiza que lo dejó agonizando, el pasado domingo.
Paula, madre del pequeño, también confesó abusar del menor. A excepción de la madre, la familia Arredondo es originaria de Guatemala y vivían en un conflictivo barrio de Los Ángeles.
A pesar de pertenecer a pandillas violentas en Guatemala, los Arredondo obtuvieron la residencia en Estados Unidos. Adicto a la cocaína, Adrián –quien también se encontraba ebrio- golpeó severamente a su hijo, sólo porque no le dijo que ya se había ido a dormir.
"La violencia no se genera en un día, esto trae secuelas. Si algún vecino lo sabía, algún hermano o algún familiar, por eso nosotros señalamos que es muy importante la denuncia", comentó Manuel Díaz Lerma, secretario de Seguridad Pública en Baja California.
Sorprendentemente nadie escuchó nada, ningún vecino hizo una llamada de auxilio, a pesar de que sabían que el sujeto era violento y descargaba sus frustraciones con el menor.
"La denuncia de los niños claro que se tiene, cualquier persona que llame y reporte un incidente nosotros los tenemos que atender", insistió el secretario de Seguridad Pública en la entidad.
A Jorge se le diagnosticó muerte por golpes severos con puños y puntapiés. Un menor agredido por un pandillero de Los Ángeles que por desgracia le tocó ser su propio padre.
Las autoridades exigen la pena máxima que asciende a una condena de 30 o 40 años en prisión para los involucrados.
En Baja California, los casos de maltrato infantil no son un hecho aislado.