CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 23, 2004.- Jazmín Vidal de Jesús tiene seis años, vive con SIDA y fue expulsada de la escuela donde estudiaba. Aún cuando ella sí lo desea, no puede asistir a clases.
Jazmín estudiaba preescolar en el instituto México, una escuela privada de Acapulco, Guerrero; un padre de familia se dio cuenta que la niña vive en la casa de asistencia para enfermos con SIDA y presionó para que la expulsaran de la escuela.
Rosa María Palo Alto, presidenta de la casa de asistencia, asegura que "esta niña fue retirada del Instituto, de la escuela donde ella estaba asistiendo a insistencia de uno de los padres de alumnos".
Y la directora del plantel, Olga Espinobarros Ramírez, acepta que fue presionada para separar a la niña del plantel.
"Un padre de familia vino en una forma muy hostil a amenazar, diciendo que, o sacaba yo a la niña inmediatamente o no solamente sacaría a sus hijos sino que iba a decirle a toda la comunidad que yo tenía aquí a una niña con SIDA para que se contagiaran todos los niños; que tenía yo que desinfectar", señala Espinobarros Ramírez.
La niña padece las consecuencias porque desea ir a la escuela y ver a su maestra.
Autoridades de educación argumentan que no conocen bien el caso.
Teresa Maldonado, supervisora de la Zona Escolar Número 19, explica que, "primeramente tendremos que acercarnos con la directora para platicar, enterarnos muy bien del asunto y sobre todo de la situación con lo padres de familia, y dar nuestros puntos de vista".
Además de cargar con el peso de vivir con SIDA, a su corta edad Jazmín padece el rechazo social, podría perder el año escolar y ya no asistir a clases.