CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 9, 2004.- Aquello de los matrimonios gay ha sido un tema que continúa en la polémica dentro de la sociedad de Estados Unidos. Quienes lo defienden, se basan en el derecho de toda persona para decidir sobre la pareja que desea tener, así como el de proteger bajo la ley estas uniones. Los que están en contra, indican que un matrimonio de estas características pone en riesgo la integridad de la sociedad.
Lejos de estas posiciones, existe una realidad que ha puesto a muchos emprendedores con la mira en el mercado gay. Se trata del mercado de las bodas.
Se estima que en la Unión Americana, la comunidad gay alcanza los 16 millones de personas con un poder adquisitivo de casi 500 mil millones de dólares cada año. Algunas investigaciones mercadológicas indican que las personas homosexuales cuentan con un ingreso superior a la media, de manera particular, cuando viven en pareja.
Se calcula que en la Unión Americana, 2.3 millones de parejas heterosexuales se casan año con año, lo que representa una derrama económica de más de 50 mil dólares en un sector que, es evidente, se ha convertido en una industria especializada.
Una pareja conformada por una mujer y un hombre gasta en promedio 22 mil dólares para tener la boda de sus sueños. En el caso de bodas gay, el gasto promedio asciende a 15 mil dólares. Este descenso en los costos para una pareja corresponden, según analistas, a una tendencia de esa comunidad de no seguir los patrones tradicionales a la hora de diseñar el evento.
Claro que esa proporción podría cambiar ahora que los empresarios de la boda han detectado este nicho.
Por ejemplo, matrimonios legales o no, muchas empresas dedicadas a los viajes por crucero ofrecen lunas de miel para parejas homosexuales, con la garantía de que nadie los incomodará y podrán contar con cuartos nupciales.
No sólo eso, en Estados Unidos proliferaron ya las exposiciones gay con todo para una boda, porque –aseguran- es un mercado con necesidades específicas.
Las analistas del fenómeno subrayan que si bien la discusión continúa en torno a las consecuencias en todos los ámbitos de la unión legal de personas del mismo sexo, no debemos sorprendernos de que la idea de las ganancias económicas sea lo suficientemente atractiva para abrir las puertas a los matrimonios gay.