CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 05, 2004.- Desde hace cuatro décadas, el régimen de pensiones del ISSSTE ha funcionado a través de un sistema conocido como de reparto. Enrique Moreno Cueto, subdirector de prestaciones económicas, sociales y culturales del ISSSTE, comentó: “Es un sistema digamos piramidal, que también los expertos lo conocen como el de atrás paga y cuando atrás tiene usted a mucha gente y es mucha gente jóven, bueno, pues aporta suficientes recursos para poder pagar la nómina de los que son menos”.
En estas cuatro décadas, México paso de una población de 40 millones a más de 100 millones de habitantes, y muchos jóvenes se volvieron viejos con una esperanza de vida 20 años mayor.
El resultado fue que los últimos 20 años, el número de trabajadores activos afiliados al ISSSTE creció 50 por ciento, mientras el de pensionados se disparó 500 por ciento, es decir, de 10 trabajadores activos que sostenían a un pensionado, hoy tenemos menos de cinco activos por un pensionado.
Alejandro Villagómez, profesor investigador del área de economía del CIDE, señaló: “Cuando el monto de esas pensiones va aumentando debido a que cada vez hay mayor número de trabajadores pensionados y no crece con la misma velocidad el número de trabajadores en activo, entonces no alcanzan las contribuciones”.
Esta nueva realidad provocó una crisis financiera en el sistema de pensiones del ISSSTE.
Enrique Moreno Cueto, dijo: “Al terminar el año, por ejemplo, vamos a tener que pagar por concepto de nómina de pensiones 35 mil millones solamente, 10 mil millones en números redondos van a entrar por concepto de cuotas y aportaciones, esto quiere decir que más del 70%, 25 mil millones, son aportados, transferidos por el Gobierno Federal”.
Una situación que podría agravarse en los próximos años, porque se estima que no habrá dinero que alcance para pagar pensiones.
Y esta misma problemática se repite en el sistema de pensiones de los estados y municipios, universidades públicas, de la comisión federal de electricidad, Pemex, las Fuerzas Armadas y la Banca de Desarrollo, y es todavía más delicada en el Instituto Mexicano del Seguro Social.