Haga clic aquí para ver el micrositio: La Boda Real española CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 23, 2004.- El problema del manejo de residuos peligrosos, sin control o de forma clandestina, es añejo.
Luis Manuel Guerra ambientalista indica que hay un sólo confinamiento autorizado para el recibimiento de materiales peligrosos, en el municipio de Mina, Nuevo León.
Lo que para las industrias del Centro Occidente y Sur del país no es rentable.
“Por tanto no lo hacen y prefieren almacenarlos, venderlos o entregarlos a gente irresponsable, que luego falsifica las autorizaciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y van y los tiran a cualquier tiradero que encuentran", explica Luis Manuel Guerra.
Alfonso Flores Ramírez, del Departamento de Materiales y Residuos Peligrosos en la Semarnat, comenta que desde 1993, año en que se autorizó el confinamiento en Mina Nuevo Léon, "no se ha podido concretar ningún otro confinamiento, debido a tres factores principales: uno es la oposición social a este tipo de obras, la percepción social que se tiene sobre el tema y en un momento dado pueden jugar intereses políticos"
De un total de 100 mil empresas que producen residuos peligrosos, sólo 27 mil lo manifiestan a las autoridades.
Según la Semarnat, no existe un reglamento para obligar a las empresas a declarar si producen residuos peligrosos.
“Falta avanzar en lo que es la actualización de inventarios”, recalcó Flores Ramírez.
Los ambientalistas manifiestan que esto es un círculo vicioso.
Alejandro Calvillo, ambientalista de Greenpeace anota: “Si no tenemos información de lo qué está generando cada empresa, mucho menos tendremos derecho a saber hacia dónde se llevan esos desechos".
En enero de este año entró en vigencia La Ley para la Prevención y Gestión Integral de Residuos, pero aún falta la publicación de un reglamento para que esta ley tenga operatividad, y para ello se realizará una consulta pública.
Además se anunció la creación de dos nuevos confinamientos:
“Antes de que termine el sexenio se tienen como meta abrir dos nuevos confinamientos más”, asegura Flores Ramírez.
Por su parte, Luis Manuel Guerra adelanta que existen dos proyectos muy interesantes, uno en Tlaxcala y otro en Hidalgo.