CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 07, 2004.- En México, cada vez que resurge el tema del secuestro, las autoridades lo evaden, le dan la vuelta. Unas, nos salen con su estadística oficial, que habla de una leve disminución en las denuncias de los secuestros, que no de los secuestros en sí; otras, lo desvían y atribuyen a lo que llaman "razones políticas".
El caso es que así llevamos años, unos gobiernos y otros, y las autoridades, unas y otras, han sido incapaces de resolver una de las expresiones más indignantes de la inseguridad: el secuestro.
Los secuestros están fuera de control por la impunidad y por la corrupción.
En cualquier parte del país pueden encontrase víctimas de secuestro.
La esposa del señor Blancas fue plagiada en el estacionamiento de Perisur, en la Ciudad de México.
“El 7 de junio iba llegando a su vehículo y de pronto alguien le llegó con una pistola, le dijo que se corriera, tomó el automóvil, recogió a un cómplice y salieron tranquilamente del centro comercial sin que nadie hiciera nada por detenerlos”, señala víctimas de secuestro. Los secuestradores exigieron 2 millones de pesos.
Este secuestro no fue contabilizado en las estadísticas oficiales. La familia Blancas no lo denunció.
“Para decirlo corto y claro, por desconfianza, porque no hemos visto que exista una verdadera voluntad política para resolver este problema”, señaló la víctima.
PROBLEMA QUE AFECTA A TODO EL PAÍS
El Distrito Federal, el Estado de México, Guerrero, Michoacán y Baja California, son las entidades con mayor número de secuestros.
En los últimos cuatro años se denunciaron 2 mil 165 secuestros; 531 en el 2000, 568 en el 2001; 535 en el 2002 y 531 en el 2003.
“El problema es la corrupción y la impunidad, mientras haya algunos policías, algunos ministerios públicos, jueces protegiendo a secuestradores, no vamos a poder erradicarlo”, señaló José Antonio Ortega Sánchez, miembro de la Coparmex.
La empresa británica Kroll, dedicada a la seguridad privada, afirma que en el año 2003 se cometieron 3 mil secuestros en México, muchos de los cuales no fueron denunciados.
Anque la PGR no avala los datos de Kroll.
“Tenemos un abatimiento del 95% en los montos exigidos para los secuestros y tenemos un fenómeno totalmente a la baja”, dijo José Luis Santiago Vasconcelos, subprocurador de la PGR.
La Procuraduría de Justicia del Distrito Federal rechaza que México, después de Colombia, sea el país donde mayor número de secuestros se cometen.
“Yo la verdad es que no sé de dónde se tomaron esos datos. se me hace un poco exagerado”, estima Bernardo Bátiz, procurador del Distrito Federal.
Más allá del debate sobre el número exacto de secuestros que se cometen en México, cantidad que resulta imposible conocer porque muchos de ellos no se denuncian, como el caso de la familia Blancas, el hecho es que se trata de una situación alarmante.
“Pero el problema sigue siendo suficientemente grave como para afirmar que México ocupa el segundo lugar mundial en secuestros”, indicó Guillermo Velasco, miembro del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública.
Luego de una negociación y el pago de un rescate, el señor Blancas recuperó a su esposa, pero no la tranquilidad familiar.
Para el ministro Genaro Góngora Pimentel, ex presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el secuestro "ha salido del control de las autoridades".
Opinión que comparte la presidenta de la organización México Unido Contra la Delincuencia, quien asegura que los secuestradores están ganando la batalla.
“Claro que han ganado, porque mientras exista un secuestro, están ganando”, señaló María Elena Morera.
Debido a la inseguridad, la familia Blancas, ha decidido abandonar la Ciudad de México, el problema será encontrar ese lugar.
De nada vale que ante los secuestros, nos salgan a decir, unos, que son unos cuantos menos, y, otros, que se informa de esto por razones políticas.
La realidad es que en México los secuestros se dan por centenares. Y es inaceptable que nos quieran salir a vender como una buena noticia, como señal de que están haciendo algo, que este año serán treinta secuestros menos, cuando la cifra que hoy está en los centenares de secuestros, debería estar en cero.
Esto incomoda a las autoridades, pero también indigna a los mexicanos que el secuestro siga en esos niveles y fuera de control.