LOS ÁNGELES, Estados Unidos, jun. 10, 2004.- Se estima que el 87% de la población de origen mexicano en California se encuentra en edades laborales. “El mexicano tiene y ha tenido, por más de 60 años, que tenemos datos disponibles, la tasa más alta de participación en la fuerza laboral”, comenta David Hayes Bautista, profesor de la Universidad de California de los Ángeles.
¿Qué pasaría si un día se perdiera toda esa fuerza laboral en California?
Los mexicanos en Estados Unidos, reciben un salario promedio anual de poco más de 20 mil dólares, muy por debajo del promedio que ganan los anglosajones.
Pero también hay quienes han hecho realidad el llamado sueño americano.
En California, existen alrededor de 250 mil empresas que son dirigidas por hispanos, y la mitad de estas pequeñas, medianas y grandes empresas son de mexicanos, residentes en los Estados Unidos.
En la sur central de los Ángeles, están las “Carnitas estilo Michoacán, un negocio que sabe a México.
Su dueño llegó a Estados Unidos como casi todos, sin un dólar en el bolsillo, pero con muchos sueños.
“Pues para salir adelante, tratar de salir adelante, porque que hacemos en México, está duro allá”, dice Sergio Arturo Juárez, empresario mexicano en Guadalajara.
Hoy gana más de un millón de pesos al mes...
“Pues vendía 100, 200, 300 dólares al día, ya como a los dos años empezó a vender 500, 800, ya ahorita vendo bien... ¿Cuanto factura al mes o al año?... Ahorita al mes ya como 100 mil dólares.”
El barrio coreano de Los Ángeles, también sabe a México.
La Guelaguetza, es uno de los restaurantes de comida oaxaqueña más exitosos.
Fernando López, propietario de La Guelaguetza, casi no habla inglés, no cuenta con papeles, y a pesar de todo, logró convertirse en un flamante empresario.
Y aunque no lo parezca, este negocio comenzó siendo un puesto callejero.
“A mí me tocó vender en una calle de Los Ángeles, después de las seis de la tarde cuando ya no estaban los de salubridad”, don Fernando López, empresario mexicano.
Actualmente, la Guelaguetza es reconocida dentro de California por su calidad gastronómica, y factura más de un millón de dólares al año.
“Muchos me decían no vende, hamburguesas es lo que se vende aquí, no se vende el mole, quién lo conoce”, dijo Fernando López, empresario mexicano.
La de Don Sergio, la de Don Fernando, son historias de mexicanos que alcanzaron el sueño americano, como ellos, muchos más lo siguen intentando.
Y ojalá lo logren, porque de ello depende no sólo la economía de California, sino incluso la de México.