CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 28, 2004.- “Son casi 484 mil piezas, lo cual es inmenso e implicó un reto gigantesco de cómo conservarlo y cómo darlo a conocer”, expresó Rosa Casanova, del Sistema Nacional de Fototecas del INAH. Medio millón de imágenes que han ido y venido por todo el mundo hablando de lo mexicano.
Imágenes todas del Fondo Casasola, que resguarda desde 1976 la Fonoteca Nacional.
Iniciativa de Agustín Víctor Casasola, este fondo reúne el trabajo de más de 200 fotógrafos.
Trabajos que van de 1910 a 1970, y que se cuidan, se restauran, archivan y digitalizan en este lugar.
“El corazón evidentemente es donde se resguardan los originales, y de ahí se distribuye el trabajo para las diferentes áreas”, comentó Rosa Casanova.
Como la conversación, que tiene por misión aliviar la carga que el uso y el tiempo le ha dejado a estas piezas.
“Casasola tiene negativos de vidrio y los vidrios son muy delicados entonces tenemos que darle una estabilidad para poder manipular las piezas, hacer el copiado, o que los investigadores puedan ver las piezas”, señaló Adriana Carral, del Departamento de Conservación.
La idea es copiar materiales antiguos, para tener negativos modernos.
Negativos que pueden llegar a las manos de estos magos modernos, que son los encargados de plasmar en papel la luz captada desde hace ya muchos años.
Copia fiel que llegará al público.
“Yo creo que Casasola, se sentiría muy orgulloso de que mucha gente conozca sus imágenes, de que a mucha gente le gusta esa imagen de las soldaderas o de Zapata que todos conocemos, yo pienso que eso es como de lo más importante”, indicó Paolo Barra, del Departamento de Catalogación.
Es el Fondo Casasola, memoria de México.